Un nuevo escenario político

15 noviembre, 2019 en Edición Impresa, Editorial

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Después de las elecciones, el rápido acuerdo firmado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en nombre del PSOE y UP, abre un nuevo escenario político.

Ningún trabajador, joven o pensionista, de cualquiera de los pueblos de España, en particular de Cataluña, puede ser indiferente a esta situación. E incluso sin que el gobierno se haya formado todavía, indiscutiblemente se han creado expectativas.

Sin embargo, es una realidad, la ambigüedad de los diez puntos del documento firmado deja en el aire si corresponden o no a las múltiples reivindicaciones pendientes, que especialmente los pensionistas y sus plataformas han avanzado en el último período. Y, en particular, el pueblo catalán, todos los pueblos, no pueden sentirse satisfechos cuando a su exigencia mayoritaria de libertad de los presos y derecho a decidir, se responde con un «problema de convivencia» a resolver y se les somete al marco de la constitución monárquica, que no reconoce el derecho a decidir de los pueblos. Está claro que no se responde a tantas exigencias con más o menos buenas palabras. Los compromisos deberán concretarse cuanto antes, para lo que deben redoblarse las movilizaciones en exigencia de dichos compromisos.

No hay tiempo que perder. Desde múltiples sectores del movimiento obrero, de la juventud, del pueblo catalán, del pueblo vasco, se levanta una reclamación inmediata y clara que se dirige a los que están dispuestos a formar un gobierno que se quiere progresista.

La reclamación es clara, compromiso para:

  • Derogar las reformas laborales y de pensiones del 2011 y del 2013, de Zapatero y de Rajoy
  • Derogación de la LOMCE
  • Defensa del actual sistema público de pensiones
  • Anulación de las leyes liberticidas como la ley mordaza y el artículo 315.3 del Código Penal
  • Libertad para los presos catalanes y abandono de toda persecución judicial por delito de opinión y manifestación

El único gobierno «amigo o progresista» es el que corresponde a las exigencias de la mayoría social y no a los dictados del capital financiero, de Bruselas, o de las instituciones franquistas, con el rey a la cabeza

Desde este periódico obrero planteamos y organizamos para que desde el movimiento obrero, de la juventud, del pueblo catalán nos dirijamos a los grupos parlamentarios que quieren formar gobierno para que se pronuncien sin ninguna ambigüedad por estas reivindicaciones y derechos elementales.

No hay tiempo que perder. Todo paso en este sentido tendrá el apoyo de la mayoría social y reunirá las fuerzas para vencer la oposición frontal que cabe esperar de la Monarquía y el capital financiero contra los derechos y las libertades.