¿Qué esperan los trabajadores y los pueblos de este gobierno?

18 junio, 2018 en Edición Impresa, Editorial

Los mismos portavoces de la Monarquía y del capital financiero que no dudaron en acusar a Sánchez de todos los males cuando osó presentar la moción de censura hace apenas unos días, parece de pronto que han cambiado de opinión.

Así El País, súmmum de la biempensante sociedad de la Corte, se felicita de “un buen gobierno que promete moderación, profesionalidad y criterio…”. El ABC, portavoz de la Casa Real luce una “neutralidad” comprensiva.

Todos intentan ocultar que la caída de Rajoy, enfangado y sin honor, es la derrota de toda su política de ataque sistemático a los derechos sociales, las pensiones, las libertades y los pueblos, en particular el pueblo catalán. Intentan transmitir que este país ha cambiado de gobierno como se cambia de camisa.

Para la mayoría trabajadora y los pueblos el punto de vista es distinto. La alegría de todos se acompaña de una división de opiniones. De un lado hay quienes piensan que este gobierno puede derogar las principales contrarreformas de Rajoy y revertir, aunque sea parcialmente, los recortes. Para otros, no cabe la esperanza o ilusión de que un gobierno PSOE, o sea de un partido en declive cuyos dirigentes se han pegado al orden monárquico, pueda realizar una política radicalmente distinta. Piensan simplemente que peor no podía ser.

De ambas posiciones cabe concluir que la suerte de este gobierno (y de la lucha de clases) está predeterminada.

En cambio José María Álvarez, secretario general de la UGT, precisa lo que según los trabajadores seria necesario. Álvarez declara en primer lugar que la UGT no dará un cheque en blanco a Sánchez, –cosa que tiene claros precedentes en las relaciones de la UGT con gobiernos socialistas, como cuando Nicolás Redondo exigió que el gobierno debía echar atrás el plan de empleo juvenil–, y añade que el gobierno debería derogar las reformas laborales, la de Rajoy y también la de Zapatero, y la “ley mordaza”. No olvidemos que de su aplicación caen más de mil sanciones al mes.

¿Y que hacer ante la cuestión catalana? Álvarez plantea algo de puro sentido común: la negociación política.

¿Será capaz Sánchez de emprender esta vía? Se trata en ultima instancia de la relación de fuerzas que se establezca, no de la voluntad de uno u otro ministro, que por otro lado su pedigrí es conocido y no llama a engaño, sino de la movilización de los trabajadores y de la voluntad de las organizaciones –en particular les sindicatos– a organizarla. Nada será concedido, todo se obtendrá conquistándolo, como el retroceso de Rajoy con relación a las pensiones. Y esta cuestión, como la catalana serán sin duda la piedra de toque sobre la cual será juzgado este gobierno.

¿No corresponde a los interés de la mayoría social de los trabajadores y de los pueblos que se plantee la negociación política sobre Cataluña, y que medidas elementales de justicia se tomen con relación a los presos y a los perseguidos judicialmente?

Nada se obtendrá sin resistencia y lucha, porque la mayoría empieza a comprender que no basta con un cambio de gobierno, sino que será necesario acabar con el dominio de los poderes ocultos que la Monarquía representa y abrir la vía a la democracia o sea a la República.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *