Otro gran recorte presupuestario

15 diciembre, 2016 en Edición Impresa, Editorial

Editorial de la edición impresa – nº 310 (7 de diciembre de 2016)

La elaboración y adopción del presupuesto anual significa para cualquier gobierno la principal de sus funciones y, por tanto, la muestra más clara de su orientación política.

El principio de acuerdo entre los grupos parlamentarios del PP y del PSOE sobre el techo de gasto y sobre los objetivos de “estabilidad” para 2017 da una indicación clara de la política económica que el Gobierno va a seguir.

En efecto, el gasto no financiero se recorta: en 2016 tenía un límite máximo de 123.394 millones (que el gobierno no agotó respondiendo a exigencias de Bruselas y por la caída de los tipos de interés), en 2017 se reduciría a 118.337 millones –a los que se añadirán los 5.000 millones ahorrados/recortados este año–; con sólo mantener el techo de gasto de 2016, el presupuesto de 2017 contaría con 10.000 millones más para gastos sociales. También para cumplir, no las supuestas “imposiciones” de la UE, sino los compromisos que el gobierno Rajoy “en funciones” ha asumido en Bruselas sin control ninguno de las Cortes. El caso es que ahora la Gestora del PSOE se traga esos compromisos para sostener al gobierno Rajoy que ella hizo posible.

Ese recorte adicional de 5.000 millones impide que el Estado dedique ni un céntimo a resarcir a los trabajadores y la mayoría social del saqueo a que han sido sometidos desde 2010. Y requiere mantener y agravar –salvo excepciones– el conjunto de recortes, cuando ya la situación de las familias, de la Sanidad, de la Educación es límite, y sería urgente una inyección de fondos.

En suma: los próximos presupuestos agravarán los recortes, serán otra vuelta de tuerca sobre un organismo social ya agotado y fragilizado.

Eso pretende taparlo Rajoy, secundado por Susana Díaz, pretendiendo que un 0,6% (del PIB) de déficit permitido a las regiones significará cientos de millones más para gastos sociales. Engañan: en 2016 el déficit de las autonomías era del 0,7% del PIB y en 2017 sería del 0,6. Por tanto, habrá cientos de millones menos para gastos sociales. Por no hablar de los ayuntamientos, que siguen condenados al déficit 0.

Pretenden taparlo hablando de una subida de impuestos “a las empresas y los ricos”. Pero son sobre todo impuestos al consumo de todos y reducción de algunas exoneraciones a los empresarios.

Unos presupuestos que se elaboren con estos parámetros corresponderán a las exigencias del capital financiero, uno de cuyos máximos representantes, Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, acaba de declarar (El País, 30 de noviembre) que España debe continuar con su política presupuestaria.

Ahora toma contenido la abstención de la mayoría del Grupo Parlamentario del PSOE permitiendo la formación del “nuevo” gobierno Rajoy, en esto consiste la “oposición responsable” que proclama Susana Díaz, y contra esto se levanta la población en Granada y en Andalucía al ver que la Junta desmantela sus hospitales.

Sin embargo, al mismo tiempo se multiplican las reuniones de agrupaciones del PSOE, y en todas se declara la oposición a la Gestora. En Chirivella, el 26 de octubre, Pedro Sánchez se dirigió a la Gestora planteando que el PSOE no debía apoyar el “techo de gasto”.

Cuando la mayoría de militantes del PSOE se pronuncian en realidad contra el acuerdo con Rajoy, nadie puede obviar la fragilidad del Gobierno y su política.

Nuestras confederaciones sindicales llaman el 15 y 18 a movilizaciones para reavivar el “Dialogo Social”, cuyo balance no puede ser más negativo. No es lo que esperaban los trabajadores y los afiliados sindicales.

Esto no quita que ya está a la orden del día la exigencia de la movilización unida por las verdaderas reivindicaciones (defensa de la Seguridad Social y las pensiones, derogación de las contrarreformas laborales, anulación total de la LOMCE…)

Predomina, como decía Draghi, la incertidumbre política. Es en la lucha de clases, en la acción unida de los trabajadores con sus organizaciones, como puede abrirse una salida positiva.


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