¡Ningún consenso con Rajoy!

10 noviembre, 2016 en Edición Impresa, Editorial

Editorial de la edición impresa – nº 309 (11 de noviembre de 2016)

Aunque sea a trancas y barrancas se ha formado un “nuevo” gobierno Rajoy. Pero la lucha no acaba aquí. Todo el mundo es consciente de que es un gobierno débil, no solo porque no tiene una mayoría parlamentaria, sino porque está en absoluta minoría en la sociedad y concita el odio de la mayoría de la población trabajadora y de la juventud, y en particular de los pueblos catalán y vasco.

Sin embargo el capital financiero, que ya había preparado desde hace meses su “hoja de ruta”, presiona para que Rajoy gobierne rápida y contundentemente. No es casualidad que de nuevo una delegación del FMI haya estado en Madrid para continuar su “estudio” de la situación económica. Todos los portavoces del capital, las instituciones internacionales como el FMI y la Unión Europea, los portavoces de la patronal, la Monarquía y sus medios de comunicación (con El País a la cabeza) insisten: tiene que haber pactos, son absolutamente necesarios. Pactos sobre las pensiones, sobre la educación, pacto fiscal, sobre Cataluña, pactos cuyo contenido es explícito: por ejemplo, sobre las pensiones, un nuevo recorte y precarizarlas haciéndolas depender de impuestos –vieja reivindicación de la patronal– y en ultima instancia allanar el camino a los fondos privados de pensiones.

Pocos días antes de la formación del gobierno, los estudiantes, con sus organizaciones y apoyados por los sindicatos obreros, indicaron con su poderosa movilización cuál era el pacto necesario: la simple derogación de la LOMCE.

En efecto, más que nunca, para los trabajadores, la juventud y los pueblos los únicos pactos admisibles son los que empiecen por la derogación de las contrarreformas laborales, los recortes y las leyes represivas del anterior gobierno.

Este es el mandato que los trabajadores dan a sus organizaciones: ningún consenso con Rajoy contra las reivindicaciones de la mayoría.

Qué duda cabe de que la abstención de la mayoría del grupo parlamentario del PSOE –contra la voluntad de la mayoría de los militantes y votantes de ese partido– que ha permitido a Rajoy formar gobierno denota que en las organizaciones hay dirigentes dispuestos a sacrificar los derechos de los trabajadores a las órdenes de los banqueros consensuando con Rajoy el mantenimiento y agravación de las contrarreformas.

En un momento en que el aparato judicial continúa su labor contra los militantes sindicales (como se ha visto en el juicio de Barcelona del día 7) y contra Cataluña, en que de nuevo las pensiones son congeladas, en que la LOMCE y la Ley Mordaza son mantenidas, para los trabajadores y la mayoría de la población no hay más que un camino positivo: negarle el pan y la sal a este gobierno reaccionario y corrupto, organizar la movilización unida para echar atrás sus ataques.


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