Monarquía o democracia

13 octubre, 2017 en Edición Impresa, Editorial

La profunda crisis  que sacude nuestro país ha conocido estos días una nueva etapa a partir de la cuestión catalana. O sea de la exigencia del pueblo de Catalunya de ejercer el derecho a la autodeterminación, exigencia compartida por el 82 por ciento de los catalanes.

¿A qué se enfrenta esta exigencia elemental en democracia? A la Monarquía reinstaurada por Franco, a los poderes del Estado que ella representa, desde el ejército a la Justicia, a los poderes económicos a los que ella sirve: el capital financiero, las grandes empresas del Ibex, a poderes “supuestamente” morales: la Conferencia Episcopal Española.

Cuando ayer martes 10 de octubre, el presidente de la Generalitat de Catalunya Carles Puigdemont en su comparecencia ante el Parlament “suspendió la declaración de independencia que acababa de proclamar” la cotización en bolsa de las empresas del Ibex subió un 2%.

Constatamos que todos los poderes al servicio del capital financiero en Cataluña, en España, a nivel internacional, primero Trump, después Macron y Merkel, ayer Tusk en nombre de la Unión Europea, se pronunciaron abiertamente contra el derecho del pueblo catalán a ejercer su derecho a decidir. Es más, desde las instituciones de la Monarquía y con el aval de la dirección del Partido Socialista de Catalunya se organizó este domingo 8 de octubre una manifestación en defensa de la Constitución.

Es bueno recordar que la Constitución del 78 preservó las instituciones principales del franquismo consagrando el poder económico de las grandes empresas capitalistas, que han demostrado una vez más que no tienen patria.

El conflicto abierto entre la mayoría del pueblo catalán y el régimen monárquico no es ajeno a la clase obrera. Clase que comparte los mismos intereses a escala de todo el Estado. Las mismas instituciones que niegan los derechos al pueblo catalán, son las que ratificaron la reforma laboral como el Tribunal Constitucional o las que, como los tribunales, persiguen y condenan a los sindicalistas que luchan por nuestros intereses de clase.

Desde este periódico obrero venimos defendiendo que los derechos sociales y democrático-nacionales forman un todo.

Pero ¿quién ha permitido que el régimen y su gobierno, mero ejecutor de los poderes reales, haga lo que hace, negar derechos y conquistas? Es sin duda responsabilidad de la actual dirección del PSOE, de Pedro Sánchez, que ha defraudado la esperanza de la inmensa mayoría de militantes socialistas plegándose a la defensa de la Monarquía.

En esta situación los sindicatos, en particular el Confederal de CCOO, ha intentado abrir el camino de la negociación política, proponiendo un nuevo marco político.

Las circunstancias son difíciles

Es evidente que dando la espalda a los trabajadores y los otros pueblos  de España nunca el pueblo catalán puede alcanzar su soberanía. Es evidente que suplicando a las instituciones internacionales que medien nunca se conseguirá una solución favorable a los pueblos. La historia y la actualidad lo confirman.

El gobierno de la Monarquía se reúne este miércoles. Puede decidir acrecentar la represión, aplicar el articulo 155, o sea la suspensión de las instituciones catalanas, u otras medidas.

En los próximos días de poco valdrán los autoengaños, solo desde las organizaciones obreras y democráticas, desde lo más profundo de nuestra clase y los amplios sectores oprimidos de todos los pueblos del Estado será posible forjar la alianza que permita hacer frente a la Monarquía, abrir las puertas a la Republica y construir la solidaridad con los trabajadores y los pueblos de Europa, únicos aliados en la lucha por la democracia, las conquistas sociales y el fin de la opresión y explotación.


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