México: Llamamiento contra el gasolinazo

9 enero, 2017 en Internacional

(Sindicalistas y militantes obreros firman un llamamiento contra las subidas de productos básicos, y llaman a una Conferencia Nacional de trabajadores y jóvenes mejicanos, para el 8 de abril)

¡No al gasolinazo! ¡Abajo los aumentos al gas, luz, pan,…!

¡Abrogación de las contrarreformas!

Movilización unitaria de las organizaciones que se manifiestan contra ese golpe y contra las “reformas”

El gobierno de Peña Nieto ha decretado el gasolinazo (20% de aumento) y ha ordenado la destrucción del servicio público nacional de distribución de Pemex, introduciendo un elemento más de caos en la vida del país.

Al mismo tiempo, aumenta las tarifas de luz y gas y se anuncia el incremento de precios del pan y la tortilla.

Es un salto en la política de guerra social contra el pueblo y la nación. El gobierno deja que las “libres fuerzas” del mercado (el capital financiero) fijen los precios. En febrero aumentarán de nuevo las gasolinas. En electricidad, el gobierno pretende “suprimir los subsidios” como lo exige el FMI. Por ejemplo, una familia de “consumo intermedio” tiene un subsidio de 857 pesos. Tendría que pagar 1044 pesos mensuales en vez de los 218 que paga actualmente (¡478% de aumento!).

¿De dónde vienen estas medidas destructivas del salario y de los servicios públicos? ¿De dónde surge esta “guerra social” contra el pueblo?

La crisis que sacude al régimen capitalista lleva a los gobiernos imperialistas encabezados por el de Estados Unidos, a desarrollar una política de guerras y superexplotación. En el caso de América Latina vivimos una nueva ofensiva del imperialismo estadunidense contra la soberanía de las naciones y contra los derechos conquistados por los trabajadores desde hace décadas.

En Argentina, el gobierno derechista de Macri decreta los tarifazos (aumentos del orden de mil por ciento del gas, gasolina y electricidad); en Brasil se lleva adelante un golpe de estado y la imposición de un gobierno que decreta medidas aún más violentas que las que vemos en nuestro país; en Venezuela, el imperialismo estadunidense intenta derribar a un régimen que rescató parte de la soberanía sobre el petróleo, para imponer un gobierno sumiso.

El gobierno de Peña Nieto pretende cumplir al pie de la letra los dictados del capital imperialista que se traducen en directivas del FMI, el Banco Mundial, la OCDE, etc.

El gobierno está dando un salto en la entrega del patrimonio nacional. La producción de gasolina es igual a la de 20 años atrás. La capacidad utilizada de las refinerías es de 40% de la capacidad total, lo que lleva a que más de la mitad de la gasolina consumida se importe de Estados Unidos. ¡Todo para favorecer a las petroleras norteamericanas!

El precio de la gasolina tiene 40% de impuestos. ¡Es dinero que se arranca a todas las capas del pueblo que viven de su trabajo, para pagar a los acreedores la inmensa deuda pública en detrimento de los presupuestos de salud, educación y demás servicios públicos! Todos los partidos políticos institucionales aprobaron los gasolinazos al adoptar la Ley de Ingresos de 2017.

El régimen del PRI, que en su propio terreno electoral solo cuenta con el 15% del electorado, persiste en llevar a la nación al sometimiento total a los planes del imperialismo. Peña Nieto ha reincorporado a su gabinete a Luis de Videgaray como secretario de Relaciones Exteriores para congraciarse con Trump.

Sin embargo, Trump, aun antes de asumir el cargo, toma las primeras medidas contra nuestro país: obliga a la empresa Ford a detener la construcción de una nueva planta de autos en México; amenaza a las automotrices japonesas con imponer un “impuesto de frontera”. En cuanto al “muro”, Trump declara que el gobierno mexicano reembolsará a los contribuyentes estadunidenses los gastos de esa obra mediante la renegociación del Tratado de libre comercio de América del Norte (TLCAN), lo que significa que impondrá condiciones aún más desventajosas en el comercio con México.

Contra el gasolinazo manifestaciones y actos en 25 estados del país

Desde el lunes 2 de enero y a lo largo de toda la semana en todo el país, de manera espontánea, se han realizado actos masivos de rechazo al gasolinazo. Bloqueos de vías férreas y de carreteras, manifestaciones de miles de personas, mítines, tomas simbólicas de edificios gubernamentales (alcaldías, palacios de gobiernos estatales), ocupación de los depósitos de gasolina de Pemex, como es el caso de Baja California que puede dejar sin combustible a una región de ese estado, cabalgatas en estados del norte, etc.

El gobierno responde en muchos casos con la represión. En la primera semana de acciones de resistencia, se cuenta ya la muerte de dos jóvenes estudiantes a manos de la policía, en Hidalgo. Hay denuncias de actos de provocación y saqueo detrás de los cuales está el PRI para desnaturalizar las movilizaciones. La prensa informa que el sabad0 7 de enero hubo manifestaciones en 25 estados. La consigna que ha unificado a los manifestantes es: «¡No a los gasolinazos!», y en muchos casos la de «¡Fuera Peña Nieto!».

El fin de semana, la CNTE aprobó dirigirse a la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) para realizar unitariamente una manifestación el lunes 30 de enero en rechazo al gasolinazo y por la abrogación de las contrarreformas. En la Ciudad de México, la Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica (ANUEE) realizará una marcha el 26 de enero.

¡Unidad de las organizaciones sindicales, políticas, campesinas, sociales en general que se manifiestan contra el gasolinazo, contra las “reformas” del régimen!

La movilización tal como se ha desarrollado en la primera semana de enero, muestra que el descontento de las grandes mayorías está tomando una nueva dimensión. Sin embargo, para detener las medidas de guerra social del gobierno del PRI apoyadas por los partidos institucionales, se necesita la movilización unitaria de todas las organizaciones sindicales, sociales y políticas que se manifiestan defensoras de los derechos del pueblo trabajador y de los intereses nacionales. ¡Sí es posible detener esa guerra social contra la nación y contra la clase trabajadora!

¡Es urgente promover reuniones y asambleas principalmente en los sindicatos, en las colonias, para discutir colectivamente las medidas a seguir!

Por nuestra parte, los firmantes, miembros del Comité de Diálogo entre trabajadores por la abrogación de las contrarreformas, por una representación política de los trabajadores independiente, vamos a luchar en las instancias sindicales en las que participamos, en las colonias y barrios donde vivimos, por la movilización nacional unitaria.

Invitamos a la vez, a organizar la Conferencia nacional que tendremos el próximo 8 de abril, de trabajadores y jóvenes, con el objetivo de discutir los distintos puntos de vista y propuestas que se expresan en esta nueva situación social que se desarrolla primero con la huelga del magisterio y ahora con el movimiento nacional contra el gasolinazo. Entre esas propuestas está la de contribuir a la lucha por una representación política de la clase trabajadora.

8 de enero de 2017.

Por el Comité de Diálogo entre trabajadores:

Antonio Jiménez y Armando Serratos, miembros de la CNTE y del comité ejecutivo de la sección 12 del SNTE. Pedro Díaz, miembro del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de Tabasco. Ignacio Gastélum, delegado sindical, sección 37 del SNTE. Javier Brena Alfaro, delegado sindical, STUNAM. Roberto Alcaraz López, secretario de Organización, delegación sindical 23, sección 60 del SNTE. Humberto Martínez Brizuela, miembro de la CNTE y de la sección 60 del SNTE. Leonardo Pérez Bravo, secretario de Orientación Ideológica del Sindicato Único de Trabajadores Académicos de Conalep Tlaxcala. Luis Vázquez V., miembro de la OST, sección mexicana de la Cuarta Internacional. (Firmas a título individual).


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