Juneteenth

25 junio, 2020 en Internacional

 Seguimos desde este periódico, tribuna lucha de clases, ofreciendo información de los históricos acontecimientos por lo que esta pasando el pais mas rico del mundo, EEUU. En esta ocasión, ofrecemos a nuestros lectores, un articulo de fondo del compañero Devan Sohier donde explica el significado del termino Juneteenth y distintas aportaciones de activistas y sindicalistas de ese pais. Como anteriores ocasiones esta información esta extraída del semanario francés https://infos-ouvrieres.fr/ que se pueden ver en sus paginas de internacional.



 

¡Juneteenth!

El 19 de junio de 1865, dos años después de la abolición oficial de la esclavitud en los Estados Unidos, fueron liberados los últimos esclavos en Texas. En varios Estados, el 19 de junio es un día festivo, llamado Juneteenth. Con las manifestaciones masivas que conocen los Estados Unidos contra la violencia policial contra los negros, esta fecha ha adquirido este año un sentido particular. El 19 de junio ha habido numerosas manifestaciones con cortejos masivos. Si bien muchos sindicatos han apoyado las manifestaciones, en las que participan muchos afiliados, la decisión de ILWU, sindicato de estibadores de la costa Oeste (que abandonó la AFL-CIO en 2013), de convocar una huelga el 19 de junio es un acto concreto de apoyo que marca toda la situación política. En los grandes puertos de la costa Oeste, en Seattle, en Oakland, los afiliados de ILWU han encabezado cortejos de miles de manifestantes. En Oakland, la policía ha decidido reducir al mínimo su presencia en esta ocasión, dejando la organización del cortejo en manos del servicio de orden del sindicato. Es una confluencia importante en Estados Unidos, donde gran parte de la población negra desconfía de los sindicatos: aunque AFL-CIO haya defendido siempre de palabra la igualdad entre blancos y negros, hasta los años 60 algunos sindicatos de AFL-CIO no organizaban a los negros a los que veían, en tanto que mano de obra sobreexplotada, como una amenaza para las condiciones laborales de los blancos. La huelga de ILWU, las tomas de posición de numerosos sindicatos de profesores para echar a la policía de las escuelas, el actual debate sobre la afiliación de los sindicatos de policías a la AFL-CIO, tienen hoy una gran importancia. También el 19 de junio, en una de sus acostumbradas provocaciones, Trump ha celebrado su primer mitin de campaña por la reelección. La sala estaba medio vacía. Si es exagerado atribuirlo, como se ha hecho, a los manifestantes reunidos ante la sala, es cierto que las manifestaciones que tienen lugar desde la muerte de George Floyd pesan sobre la campaña electoral.

Entre los republicanos, los aspavientos de Trump no logran ralentizar el movimiento, y revelan fisuras en su dispositivo gubernamental, que rehúsa seguirle en sus amenazas de que intervenga el ejército. Entre los demócratas, Biden intenta apoyarse para su elección en el voto tradicionalmente demócrata de los negros estadounidenses; pero la respuesta demócrata está muy por debajo de lo que reclaman los manifestantes: al proponer una ley que, si fuese votada con el acuerdo de una parte de los republicanos, no sería en cualquier caso promulgada por Trump, aplazan cualquier resolución de la cuestión actual a las próximas citas electorales, y a una incierta ley que en cualquier caso no sería más que un tirita en una pata de palo.

Hace 155 años, el Partido Demócrata era el partido de los esclavistas; el Partido Republicano era el de la burguesía industrial del norte de los Estados Unidos, que necesitaba una mano de obra negra mal pagada, pero emancipada, para garantizar su desarrollo.

Si el Partido Demócrata tuvo que tomar, en los años 60, disposiciones encaminadas al fin de la segregación, lo hizo bajo la presión de las organizaciones negras, de las manifestaciones masivas que organizaban, y de la confluencia que estaba operándose entre ellas y el movimiento obrero, en particular contra la guerra de Vietnam. Hoy, la lucha por la igualdad entre blancos y negros en Estados Unidos es una lucha contra el corazón mismo del imperialismo estadounidense; ya era así en aquel momento, y el movimiento negro conserva la impronta de la aportación de verdaderos revolucionarios como Malcolm X o el Black Panthers Party.

Pero hoy no basta con abolir las leyes discriminatorias de otros tiempos: los manifestantes hacen frente al corazón mismo de las instituciones racistas del imperialismo estadounidense, a la situación misma de opresión y sobreexplotación de la clase obrera negra, sobre la que se edificaron los Estados Unidos. Este movimiento, cualquiera que sea el desenlace, abre un nuevo período para el combate de los trabajadores, de su componente negra y de la juventud.

Ya que la cuestión racial es inseparable de la cuestión social. Este movi­miento representa un primer paso de organización del combate «desde abajo».

Devan Sohier

 

Tiene la palabra Rodrigo Ibarra, militante obrero, latino.

 

A casi un mes del estallido social después del asesinato de George Floyd en Minneapolis, las manifestaciones de protesta no han parado en todos los Estados Unidos y en otras partes del mundo. Sus consecuencias son impredecibles. Pero el viernes 19 de junio de 2020, todo parecía comenzar de nuevo. El sindicato de estibadores y portuarios ILWU (International Longshore and Warehouse) decretó un día de paro en conmemoración del fin oficial de la esclavitud en 1865 (conocido como Juneteenth), cuando los esclavos negros de Texas fueron emancipados, y en solidaridad con las manifestaciones de protesta contra el racismo del sistema.

 

Lo que destaca la huelga de un día del sindicato de los trabajadores portuarios ILWU (cerraron los 29 puertos de la Costa Pacifica, los puertos desde Bellingham Washington hasta San Diego en California), es la unidad del movimiento obrero organizado con la comunidad negra. En términos usados en América Latina equivale a la unidad obrera y popular, trazando la perspectiva para la lucha que se desarrolla a nivel nacional.

 

De hecho, el mismo viernes 19 de junio de 2020 en Tulsa, Oklahoma, se puso en escena la enorme tensión de la confrontación actual. En Tulsa confluyeron el primer mitin de campaña desde el inicio de la pandemia en marzo, y las manifestaciones de protesta contra el racismo y la brutalidad policial, como las que se desarrollan en todo el país, que a la vez conmemoraban la emancipación de los esclavos (Juneteenth) y la masacre de Tulsa Greenwood, donde fueron asesinados mas de 300 negros en 1921. 

 

El presidente Trump tuiteó el día anterior amenazando que «cualquiera que proteste, anarquistas, agitadores, saqueadores y gente insignificante que vayan a Oklahoma, por favor sepan que ustedes no van a ser tratados como en Nueva York, Seattle o Minneapolis. Será un escenario muy diferente». De hecho a las 13, hora local, el Departamento de Policía ya había detenido a 6 personas que protestaban ante el local del mitin de campaña. Lo cierto es que Trump se vio obligado a modificar la fecha de su mitin del 19 al 20 de junio en Tulsa, que además fue un fracaso de asistencia. Un poco menos de 6 200 personas asistieron al mitin de Trump en Tulsa, muy por debajo de la capacidad total del BOK Center, que es de 19 200 personas, según una información oficial del servicio de bomberos de Tulsa.

 

Mientras tanto, las manifestaciones callejeras reverberan en el ámbito institucional y legal. En primer lugar, la movilización obrera y popular ha impactado en todos los Departamentos de Policía en cada ciudad y a escala nacional generando todo tipo de reformas de la institución, desde políticas de un nuevo entrenamiento hasta el cierre de algunas secciones que mantienen relaciones más conflictivas con las comunidades, y en algunos casos políticas de castigo para comportamientos de brutalidad y crimen policial. En verdad, todo el sistema de justicia criminal esta siendo cuestionado. Justicia y verdad son las reivindicaciones democráticas exigidas en todo el territorio nacional.

 

En el ámbito del sistema judicial, el presidente Trump ha sufrido una serie de derrotas, primero con el derecho de personas transexuales a ser atendidas en el sistema de salud, más tarde también sufrió la derrota en la lucha histórica de los jóvenes migrantes con DACA (Deferred Action for Childhood Arrival), que defiende contra la deportación a niños traídos por sus padres indocumentados, les proporciona un numero de seguro social y les otorga un permiso de trabajo, sacándolos de la situación irregular. Más recientemente, también acaba de sufrir otra derrota legal, cuando otro juez ha dictaminado a favor del antiguo asesor nacional de Seguridad Nacional, dando luz verde a la publicación de su libro «El despacho donde ocurrió» (Room Where It Happened), en el cual Bolton lanza una serie de acusaciones contra el presidente Trump.

 

Hay tremenda confusión entre los que detentan el poder, a la vez que la revuelta obrera y popular parece incontenible en su lucha contra el sistema.

Rodrigo Ibarra, San Francisco (California)

21 de junio de 2020

 

 

Comunicado del local 13 de ILWU

Los afiliados de ILWU celebrarán Juneteenth

Los estibadores pararán el trabajo durante ocho horas en los puertos de Los Ángeles y de Long Beach «para rechazar los prejuicios y la discriminación racial y religiosa» (preámbulo de los estatutos de ILWU).

San Pedro, California – Desde la fundación de nuestro glorioso sindicato, ILWU ha combatido contra el racismo y al injusticia. Hemos suprimido cualquier segregación en nuestras filas, hemos condenado el encierro de los japoneses americanos durante la Segunda Guerra Mundial, hemos nombrado miembro honorario al reverendo Martin Luther King Jr., nos hemos opuesto a las guerras de Oriente y de Oriente Medio, hemos apoyado Occupy Wall Street, hemos luchado por los derechos de los inmigrantes y nos hemos opuesto a la brutalidad policial. ¿Cómo hemos mostrado nuestra solidaridad con esas causas? De la mejor manera que un estibador conoce: parando el trabajo. La voz de los trabajadores se hace más fuerte cuando dejan de trabajar. Es una voz sin igual en Estados Unidos.

El viernes 19 de junio, que es Juneteenth, es una fecha simbólica que conmemora la emancipación de los negros respecto de la esclavitud en los Estados Unidos de América.

De norte a sur de la costa Oeste, nosotros, en el Sur de California, nos uniremos a miles de compañeros estibadores comprometiéndonos : nadie trabaja en el equipo de mañana para expresar nuestro apoyo a la lucha contra el racismo, los prejuicios y la discriminación.

 

Entrevista a Yasemin Zahra, presidenta de USLAW (US Labor Against the War – Sindicalismo norteamericano contra la guerra)

 

¿Cuáles son los rasgos más destacables de las actuales manifestaciones desencadenadas por la muerte de George Floyd?

En Estados Unidos no hemos visto manifestaciones de esta intensidad, con semejante impulso y merecedoras de semejante atención nacional sobre la cuestión del terror policial en las comunidades negras desde hace tiempo. Han surgido manifestaciones en todas las grandes ciudades, y también en las zonas rurales, y han recibido un poderoso apoyo de la comunidad internacional. La policía y el ejército de nuestro gobierno se han desplegado contra los manifestantes y han utilizado armas de guerra, en particular helicópteros Black Hawk, gases lacrimógenos, pelotas de goma y granadas de cerco. En los Estados Unidos, no es una novedad que la policía mate a individuos negros; sin embargo, mientras adquiría relevancia el movimiento Black Lives Matter, el policía que mató a George Floyd, que se encontraba indefenso, lo hizo a pleno día y en medio de un barrio bastante animado. El vídeo ha provocado una onda de choque en todo el país.

Estas manifestaciones se producen en medio de la crisis de la COVID-19, con la crisis sanitaria y la explosión del paro. ¿Cómo se vinculan las manifestaciones a esta situación social?

Esto viene a sumarse a lo hartas que están las personas. La muerte de George Floyd ha sido la gota que ha hecho rebosar el vaso para muchos norteamericanos hartos del paro elevado y del trato injusto, racista, que el sistema lleva siglos imponiendo a los negros. La COVID-19 ha afectado a las comunidades negras de forma desproporcionada, con tasas mucho más elevadas, y la inacción del Gobierno en apoyo de las comunidades obreras negras ha sido desastrosa.

¿Cuál es la reacción del movimiento obrero a esas manifestaciones?

La reacción de los sindicatos ha sido decepcionante. Un puñado de sindicatos internacionales ha aprobado declaraciones en apoyo a Black Lives Matter, y AFL-CIO, la mayor federación sindical, ha desplegado grandes pancartas con esta consigna en su local de Washington D.C. Más allá de los gestos simbólicos, los sindicatos no hacen gran cosa de manera concreta, en particular en lo que respecta a poner en entredicho a la policía.

La Asociación de Escritores de América (Este) ha publicado un llamamiento a la AFL-CIO para que excluya a la International Union of Police Associations, pero de momento los otros sindicatos no lo secundan. La  Asociación de Auxiliares de Vuelo[1] ha aprobado una resolución a favor de Black Lives Matter. A nivel de secciones sindicales, hay un trabajo iniciado para participar en las manifestaciones y poner fin a los contratos y afiliaciones de la policía[2]. Nuestro movimiento es poderoso y debe seguir actuando en interés de los trabajadores. Como movimiento obrero, es nuestro deber mantenernos al lado de la familia de George Floyd y de todos nuestros hermanos y hermanas negros, cuyas comunidades han sufrido el ataque de la violencia policial.

¿Quieres añadir algo?

Estamos profundamente agradecidos a los sindicalistas y compañeros de Francia por su solidaridad. La clase obrera internacional debe ser decidida en su lucha contra el racismo y la militarización. Nuestro combate es común.

 

Comunicado del sindicato de periodistas y guionistas (costa Este, afiliado a la AFL-CIO)

«Pensamos que los sindicatos de policías no son compatibles con los objetivos que afirma la AFL-CIO»

 

Nosotros, la Asociación de Escritores de América (Este), apoyamos el derecho de todos los trabajadores a tener un sindicato. Pero pensamos que los sindicatos de policías no son compatibles con los objetivos que afirma AFL-CIO: «vencer la opresión, las privaciones y la crueldad en todas sus formas», mejorar las vidas de las familias de los trabajadores y perseguir la equidad social.

Mientras los sindicatos de policías sigan agitando su poder de negociación colectiva como una porra, impidiendo cualquier reforma y crítica, nadie estará seguro. Por eso pensamos que los sindicatos de policía no forman parte de nuestra coalición obrera.

Reconocemos y apreciamos que la dirección de la AFL-CIO  se haya reunido el viernes para intentar tratar de buena fe acerca de la relación de la federación con sus sindicatos de policía, pero creemos que hay que actuar con más urgencia. Llamamos al Consejo Ejecutivo de AFL-CIO a poner en marcha el proceso descrito en el artículo X, sección 8(b) de los estatutos de AFL-CIO, para suspender la afiliación de la International Union of Police Associations (IUPA) sobre las bases estatutarias puesto que «la política o las actividades [de la IUPA] están permanentemente dirigidas hacia la realización de un programa o unos objetivos de autoritarismo, totalitarismo, terrorismo u otras fuerzas que suprimen las libertades individuales o la libertad de asociación y se oponen a los principios fundamentales del sindicalismo libre y democrático.» Llamamos también a los demás sindicatos miembros de la AFL-CIO que representan a agentes de policía a preguntarse si su afiliación es acorde con los objetivos de nuestro movimiento obrero. Urgimos a  los agentes, el personal y las direcciones de esos sindicatos a firmar contratos que no eviten que rindan cuentas, a trabajar por erradicar el racismo de sus filas, y a mantener su promesa de servir y proteger a todo el mundo por igual. Además queremos señalar la importancia de nuestra relación con la AFL-CIO cuando se trata de trabajar juntos sobre las iniciativas y leyes encaminadas a mejorar las vidas de los trabajadores, así como nuestra profunda gratitud a nuestros hermanos y hermanas de sindicatos de la AFL-CIO que han trabajado sin descanso en defensa de la justicia racial, y al lado de los cuales nos enorgullecemos de mantenernos contra la opresión.

Adoptamos esta resolución por respeto a la AFL-CIO y sus afiliados comprometidos con el verdadero sindicalismo, para poner orden en nuestra propia casa, en el momento en que el movimiento obrero trabaja por combatir el racismo sistémico y la violencia policial en general.  

[1] Sindicato de personal de navegación comercial , miembro de AFL-CIO.

[2] En particular en la enseñanza: los distritos escolares cierran contratos con los servicios de policía para que intervengan en las escuelas (ver número anterior).


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