¿INVESTIGACION O MONTAJE POLICIAL?

9 noviembre, 2019 en Actualidad política, Tribuna libre

 

En la edición, en papel, de IO 342 en su página 10 contiene un artículo firmado por Héctor Lagar donde desentraña todo lo que hay alrededor de las noticias aparecidas en todos los medios de comunicación en estos últimos días al respecto del sumario denominado “Operación Judas” por la que fueron detenidos siete miembros de los llamados “Equipos de Resistencia Táctica”, formados por miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR). Ante la imposibilidad de exponer en todo su contenido en la edición escrita, damos a conocer a nuestros lectores el articulo integro en este espacio Web

 

¿Investigación o montaje policial?

A propósito de las “revelaciones” sobre los miembros de los CDR detenidos

 

Todos los medios de prensa reproducían esta semana con grandes titulares partes del sumario -cuyo secreto acaba de ser levantado- de la llamada “Operación Judas”, en la que fueron detenidos siete miembros de los llamados “Equipos de Resistencia Táctica”, formados por miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR). Si hemos de creer lo que dice la prensa sobre los contenidos del sumario, los detenidos formarían parte de una conspiración en la que también estarían implicados el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el expresidente Carles Puigdemont.

 El levantamiento del secreto del sumario (que se ha hecho, a pesar de que la investigación continúa) y la cadena de revelaciones en la prensa se producen ¡oh, casualidad!, a pocos días de unas elecciones generales, de resultado incierto, y en las que las que la “cuestión catalana” tiene, sin duda, una influencia decisiva.

Llama la atención cómo las “revelaciones” sobre el sumario han sido difundidas en todos los medios sin que ningún periodista se haya hecho preguntas o haya intentado contrastar la información o investigar los hechos. Lo que convierte a la supuesta “prensa independiente” en poco más que un mero portavoz de lo que le hayan querido filtrar del sumario o de la investigación policial. No disponemos de los medios de que dispone cualquier gran periódico, pero vamos a intentar poner de manifiesto algunos de los interrogantes y contradicciones más flagrantes que esos medios deberían, en nuestra opinión, haber investigado o comprobado.

¿Operación Judas?

Para empezar, alguien debería explicarnos por qué se llama a esta investigación “operación Judas”. Para cualquier castellanohablante, la expresión debería hacer pensar en Judas Iscariote, considerado por los evangelios canónicos el traidor que vendió a Jesús. Según el Diccionario de la RAE, la palabra significa “hombre alevoso, traidor”. ¿Hay un traidor, un delator, entre los detenidos o en el origen de la operación? Lo que se ha revelado del sumario no dice nada. Pero, qué duda cabe de que, si lo hubiera, aclararía muchas cosas.

¿Cuántos ERT hay?

Dicho lo cual, convendría recordar un primer hecho: los 7 detenidos son, por lo que se ha hecho público en los medios, creadores de una entidad denominada “Equipos de Respuesta Táctica” (ERT). Según El País, los ERT serían “el sector más combativo de los CDR”. Ahora bien, ¿Cuántos son esos “equipos”? ¿Hay varios? ¿O sólo hay un equipo de 7 personas? Las 7 personas fueron detenidas a finales de septiembre. Casi mes y medio después, no se ha anunciado la detención de nadie más, la policía no ha sido capaz de conseguir la localización de ningún otro ERT. Y, sin embargo, las “confesiones” de los detenidos que van siendo publicadas hablan de planes muy ambiciosos que necesitarían, al menos de la participación de un centenar o más de personas. ¿Los detenidos tenían, entonces, planes fabulosos que llevarían a cabo cuando hubiera más ERT, o es que se creían superhombres que podían ocupar el Parlamento, bloquear ferrocarriles y derribar torres eléctricas con explosivos sólo con 7 personas?

Cómo quieren implicar a todos los CDR

En segundo lugar, las investigaciones hablan de un pequeño número de detenidos, de una nueva entidad, los ERT. Pero los titulares de la prensa hablan, una y otra vez, y en todos los medios, tanto “de derechas” como “progresistas”, de los CDR. Una operación que busca la ilegalización de todos los CDR (y, tal vez, también de las CUP), siguiendo la estela de lo que se hizo con Batasuna en su día.

Una identificación que todos los medios de prensa mantienen, a pesar de que una de las declaraciones recogidas en el sumario dice lo siguiente: “lo hacemos fuera del CDR, se lo dejé bien claro que nosotros que estamos haciendo esto no somos CDR, aunque nos veas alguna vez en algún acto, no te diré que no, pero el equipo éste de respuesta táctica está fuera”. Curioso cómo algunas cosas del sumario son reproducidas por los medios como si fueran la “verdad revelada”, pero a otras se les hace sordina, si no sirven a “la causa”, que no es otra que dar audiencia al montaje judicial y policial.

A este respecto, merece la pena destacar que ya, en el Parlamento de la Comunidad de Madrid, se ha aprobado, con los votos de Cs y el PP, una propuesta de Vox de ilegalizar a todos los partidos que defienden la independencia y de pedir a la Unión Europea que declare “organización terrorista” a los CDR. Algo que colocaría bajo persecución policial y judicial, bajo una legislación de excepción, a miles de jóvenes de Cataluña. En todo caso, la votación demuestra cómo el PP y Cs se quitan la careta e, inducidos por el “hermano díscolo”, Vox, ponen de manifiesto su origen y práctica franquista.

El “CNI catalán”

La prensa dice que, según el informe de la Guardia Civil citado en el sumario, uno de los 7 detenidos habría declarado que otro de ellos le había dicho que “un grupo secreto, denominado ‘CNI catalán’, se había puesto en contacto con él para que aportase la infraestructura logística necesaria con el objeto de acometer una acción en la que pretenden ocupar el Parlament de Cataluña, y defenderlo posteriormente”. Según el informe de la Guardia Civil citado en el sumario “este grupo dispone de infraestructura organizada a nivel ‘técnico y táctico’, así como de amplios recursos económicos y capacidad para movilizar a miles de personas. Dicho encargo fue asumido por el ERT que se encontraba en fase de consolidación y expansión”.

Curioso. Una entidad que dispone de “infraestructura organizada, de amplios recursos económicos” y que puede movilizar “a miles de personas”, le encarga a un grupo de 7 personas, en proceso de formación, que aporte la infraestructura para la ocupación de un Parlamento. Y una entidad “de Inteligencia” hace ese encargo tan delicado a un grupo de aficionados que, según el sumario, habla por los codos a través de sus teléfonos móviles y le cuanta a sus parejas que les pueden acusar de terrorismo. Y que “canta” como un ruiseñor a poco que la Guardia Civil y el juez les interroga.

Y, sin embargo, según se ha publicado, el juez ha decidido, de inmediato, investigar “la posible existencia de un órgano denominado ‘CNI catalán’, relacionado con la administración autonómica y pública catalana, que en colaboración directa con algunos miembros de los CDR había iniciado la planificación, mediante el uso de la violencia y la fuerza, para introducirse, ocupar y defender por el tiempo que les fuera posible el Parlament”.

Algunos medios ya se han apresurado a identificar qué es el “CNI Catalán”: Apuntan al Centro de Seguridad de la Información de Cataluña (Cesicat), una fundación perteneciente al sector público de la administración de la Generalitat, un organismo dependiente del Govern, y encargado de controlar la seguridad de las telecomunicaciones de la región, pero al que la Fiscalía de la Audiencia Nacional lleva tiempo denunciando que se había convertido “en algo similar a una agencia de Seguridad Nacional”.

La ocupación del Parlament

Según el sumario, los 7 detenidos preparaban una ocupación del Parlament de Catalunya, coincidiendo con la sentencia del juicio contra los republicanos catalanes. Una ocupación sobre la que uno de ellos, en su declaración, “aportó detalles minuciosos sobre tal acontecimiento informando de que la ocupación se realizaría por la puerta principal del Parlament, ya que se les facilitaría el acceso desde el interior”, y que contaría con la complicidad de Quim Torra, que aprovecharía la ocasión para declarar la República Catalana. Una afirmación que la prensa ha reproducido sin cuestionamiento alguno. ¿Cómo se ordena esta operación a un grupo de 7 personas, meros aficionados? Otro misterio que nadie se ha preocupado de aclarar.

Implicar a Puigdemont y Torra

El objetivo fundamental de la operación de dar publicidad al sumario y los informes de la Guardia Civil parece ser ese: generar una “amalgama” que permitiera implicar a todos los CDR, a la CUP y a todos los partidos republicanos catalanes. Y, en última instancia, a la presidencia de la Generalitat.

Según se ha reproducido en los medios, el sumario recoge supuestos contactos de algunos de los 7 detenidos con familiares de Puigdemont y Torra, que les habrían encargado asegurar comunicaciones seguras entre ellos (¿para qué sirve entonces un supuesto CNI, que “dispone de infraestructura organizada a nivel ‘técnico y táctico’, así como de amplios recursos económicos” ?, habría que preguntarse). En todo caso, según el propio sumario, nada de eso se hizo, nada pasó de una conversación entre dos de los ahora detenidos, que se han mostrado lenguaraces y más que cooperadores con la policía y el juez.

Uno de los 7 detenidos declaraba ante el juez (¡la grabación de la declaración en sede judicial se puede ver en la web de El Mundo!) que otro detenido le había dicho que la orden de ocupar el Parlament venía del propio Quim Torra. ¿Y la prensa “objetiva” da por buenas las declaraciones de alguien a quien otro “le ha dicho”? ¿Y a partir de eso se publica a toda plana la supuesta implicación del presidente de la Generalitat en una conspiración? ¿Una conspiración que no se ha dado ningún paso para materializar?

No hay que olvidar que, ya desde el referéndum del 1 de octubre, y más aún desde la sentencia, desde medios policiales y judiciales se intenta por todos los medios criminalizar a la juventud de Cataluña, ocultar la brutal violencia policial, justificar la monstruosa condena contra los dirigentes. El problema que no logran solucionar es que el 82 por ciento del pueblo catalán quiere decidir, y que esto cuenta con simpatías crecientes en el resto del Estado, del mismo modo que muchos jóvenes se identifican con los jóvenes catalanes.

 

Muchas confesiones y muy pocas pruebas

Debería haber llamado la atención de la prensa el contraste entre los florido de las declaraciones y confesiones de los detenidos y la falta de hechos materiales y de pruebas. Al parecer, a los ERT se les encargó poner en marcha un procedimiento para asegura las comunicaciones entre Puigdemont y Torra, pero no hicieron nada. También se les encargó preparar la infraestructura para asegurar las comunicaciones entre el Parlament “ocupado” y el exterior, pero tampoco dieron ningún paso práctico para hacerlo. Planeaban múltiples atentados con explosivos, pero, según el sumario, no se ha encontrado en los registros efectuados por la Guardia Civil ningún explosivo. Ahora hablan de “sustancias que podrían utilizarse para fabricarlos”.

¿Cuál es el objetivo de todo esto?

La verdad es que todo en el procedimiento, la “amalgama”, la sustentación de todas las acusaciones en las “confesiones” de las acusados, ante la debilidad de las supuestas “pruebas” , todo se parece cada vez más a los grandes procesos de los regímenes estalinistas, o a una nueva etapa de los juicios franquistas, como el Proceso de Burgos o el consejo de guerra de los 5 fusilados de septiembre de 1975… o el juicio de Hitler por la quema del Reichstag) y cada vez menos a una supuesta justicia “democrática” e “independiente”. Lo que hace legítimo preguntarse: ¿Se trata de una maniobra de un sector del aparato judicial y policial que busca forzar un nuevo 155 o tal vez, incluso, un Estado de Excepción? Todo es posible. En todo caso, volvemos a llamar la atención sobre la “credulidad” de los distintos medios de prensa y pedimos que algún periodista actúe con verdadera profesionalidad, investigue los hechos, contraste las fuentes, estudie las contradicciones, investigue, de paso, cómo se ha “filtrado” el contenido del sumario antes del levantamiento del “secreto”, indague si hay un “judas” y quién es, y no se limite a ser un mero portavoz de la Guardia Civil y de la Audiencia Nacional. A lo mejor es exigir mucho. A lo mejor es pecar de ingenuos, olvidar que la prensa no es independiente del régimen… En todo caso, las organizaciones obreras y democráticas deberían combatir con todas sus fuerzas estas patrañas y montajes. Porque la historia demuestra que cualquier día pueden ser víctimas de este tipo de ataques.

 

Héctor Lagar


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