Huelga en AMANOR Marruecos

25 junio, 2020 en Internacional, Movimiento Obrero

 A este Comité de redaccion ha llegado un informe sobre la lucha de los trabajadores de Amanor (filial de la empresa Veolia en Marruecos) que en el Especial IO nº 15 aparece de forma reducida, por inconvenientes de espacio, ofrecemos a nuestros lectores, a través de este medio, la versión completa de dicho informe.

 

 

 

Más sobre la batalla de los trabajadores de AMANOR

 

Nunca fuimos aficionados a las huelgas y las protestas arbitrarias sin una buena razón, pero las decisiones arbitrarias e injustas de la dirección de la empresa nos obligaron a emprender y elegir el camino difícil, la única opción en este momento para defender nuestros logros, nuestra dignidad y nuestra existencia.

En el mes de octubre de 2019, la dirección de la empresa Amanor nos negó la prima de turno, uno de los derechos aprobados en el acta del 11 de noviembre de 2017 y especificada en 571 dirhams. El mismo mes, nos quitó el plus de transporte (una cantidad 250 dirhams) y para completar la regresión de las conquistas de los obreros en diciembre de 2019 privó a la mayoría de los miembros del comité del sindicato, a algunos cuadros y sindicalistas de la paga de fin de año (unos 1430 dirhams).

En vísperas del fin de año de 2019, la dirección anunció a los trabajadores que tenían la obligación de trabajar el 1 de enero de 2020, a pesar de que era una conquista que fuese un día de descanso remunerado desde la creación de la empresa en 2002.

La dirección ha dado todos estos pasos mientras se desarrollaban las negociaciones sobre el convenio colectivo, que estaban avanzadas.

Después de una serie de reuniones con las inspecciones laborales que confirmaron la ilegalidad de estas medidas arbitrarias, el director general de la empresa declaró que no reconocía la legislación laboral marroquí. Después de esta intransigencia y habiendo agotado todas las posibilidades de diálogo con la administración, se decidió, después de consultar con el sindicato regional de la Unión Marroquí del Trabajo hacer protestas de advertencia de dos horas con paro dentro de la sede de la compañía en Tánger-Tetuán y Rabat a partir del 12 de diciembre de 2019 por un periodo de dos semanas, para reclamar las retribuciones debidas y exigiendo la integración en la empresa matriz Veolia, especialmente a la vista de claros signos de liquidación. La empresa y la dirección implacable quieren deshacerse de los trabajadores, para facilitar el proceso de liquidación de la empresa sin incurrir en penalizaciones sociales y legales.

La intensidad de la solidaridad y la escalada de la Unión Regional de los Sindicatos de Tánger (UMT), y la campaña nacional durante todo el mes de diciembre de 2019 contra la violación de las libertades sindicales y contra el despido de representantes sindicales y el despido colectivo de los trabajadores, hizo que las autoridades locales interviniesen para desactivar las protestas, lo que obligó a la empresa a someterse firmando el acta del acuerdo el 16 de diciembre de 2019, después de una serie de reuniones entre el Valí (gobernador) y el comité regional de la UMT encabezado por el compañero Ali Abdessadek. Así se puso fin al guión de la dirección, que pretendía desembarazarse de los trabajadores, incluidos los responsables sindicales.

Todavía no se había secado la firma del acuerdo cuando los trabajadores quedaron sorprendidos por los descuentos en sus salarios, por las horas de huelga, lo que hizo que la empresa viviera en un estado de gran tensión, pero la gota que colmó el vaso fue el despido del secretario general de la sección sindical de los trabajadores de la empresa el 20 de enero de 2020 sin razón alguna. Sobre todo después del importante paso que ha sido la adhesión colectiva de los compañeros de la antigua Unión Nacional del Trabajo a la UMT, convencidos de la unidad del destino de los trabajadores.

Previa consulta al secretario regional, los trabajadores decidieron iniciar una huelga abierta el 21 de enero de 2020 en todos los centros de la compañía en Tánger-Tetuán y Rabat. El 21 de enero se celebró una reunión entre el sindicato regional de sindicatos de Tánger y el comité del sindicato para estudiar la situación. La reunion concluyó condenando esta decisión injusta e invitando al consejo sindical a reunirse el 22 de enero para aprobar el plan de lucha, programándose una concentración el 23 de enero de 2020 ante la sede de la provincia de Tánger, en Asilá. Acudieron todos los militantes de los sectores sindicales y algunas instancias políticas y sindicales. La movilización continuó ante la sede de la Delegación de Trabajo el viernes 24 de enero de 2020. Y culminó en una marcha de automóviles el domingo 26 de enero de 2020, que comenzó en la sede de la Federación y recorrió las calles más importantes de la ciudad, llegando a la sede de la compañía en la zona industrial de Magogha, donde los trabajadores hicieron una concentración, con una presencia importante de militantes de los sectores locales y regionales, ya que participaron más de 250 automóviles, y la marcha tuvo un eco positivo en la ciudad de Tánger, afirmando el lugar destacado que ocupa la UMT como sindicato militante que defiende los intereses de la clase trabajadora. La segunda parte del plan de lucha culminó con una concentración en la Plaza de las Naciones el 28 de enero a las seis y media de la tarde donde también hubo una intensa presencia de todos los sectores y activistas de la Unión y algunos militantes de organizaciones sindicales, políticas y asociaciones.

Ante la magnitud de la solidaridad (más de 25 comunicados de solidaridad locales y regionales y una importante cobertura mediática), la batalla de los trabajadores de Amanor, la batalla de la UMT, han tenido una dimensión nacional e internacional, además del eco local y regional, por su impulso militante. La empresa, empantanada, despidió a otros diez trabajadores (2 mujeres cuadros, 4 delegados sindicales, otros dos sindicalistas y 3 trabajadores) para intimidar a los trabajadores en huelga y romper la lucha que mantenían continuadamente desde el 21 de enero de 2020.

Ante estos acontecimientos, se celebró una reunión con el Secretario General de la UMT Miludi Mujarik, del Secretariado Nacional de la UMT, en presencia de miembros de la Unión Regional de Tánger y algunos miembros del comité sindical de la empresa Amanor el sábado 1 de febrero de 2020. La reunión acordó suspender el programa de lucha del comité regional de la UMT para abrir la puerta al diálogo con la dirección de la empresa. El 3 de febrero de 2020 se celebró una reunión en el vilayato de Tánger-Tetuán en presencia de la dirección de la empresa y el secretario regional del sindicato, después de lo cual la dirección decidió suspender 17 nuevos despidos de trabajadores, la vuelta de dos trabajadores despedidos y abrir negociaciones sobre los despidos de otros cinco trabajadores (el número de despedidos en esta fecha eran 7, que aumentaría 3 días después de esta reunión a 11 despedidos), lo que fue rechazado por el secretario regional, aferrándose a la exigencia de readmisión de todos los despedidos. Desde entonces, los trabajadores siguen librando una huelga abierta acompañada de encierros nocturnos en las sedes de la empresa de Tánger-Tetuán y Rabat. Con el estallido de la pandemia de Coronavirus, las condiciones sociales de los trabajadores y sus familias (alrededor de 500 familias) han empeorado al cabo de estar tres meses sin salarios. Los trabajadores de la empresa Amanor han sido excluidos, no han gozado de la ayuda del Estado ante esta pandemia, dado que el director de la empresa no quiso declararles a la Caja Nacional de la Seguridad Social, y todo el apoyo que han recibido se ha limitado al sindicato regional, a sus delegaciones y a algunos sectores sindicales, teniendo en cuenta el ‘paro general’ provocado por la epidemia, que ha causado que la ayuda y manifestaciones de solidaridad material con las familias hayan disminuido considerablemente, o se hayan perdido.

Como conclusión de este breve informe, nos gustaría señalar que la situación material de los trabajadores y los cuadros es trágica en una medida insoportable, pero su moral es muy alta y están decididos y decididas a resistir hasta el último aliento en esta batalla, cuyos momentos oscuros nos han enseñado a distinguir entre amigos leales de los trabajadores y enemigos.

 

Saludamos a todos los que han sido solidarios con nuestra lucha justa y legítima.

 

Es una batalla hasta la victoria

U.M.T

Comité sindical de la empresa AMANOR

 

 

 


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