Giro social

9 abril, 2015 en Edición Impresa, Editorial

Editorial de la edición impresa – nº 294 (9 de abril de 2015)

La calma de la “semana santa” no ha podido ocultar que la procesión no va por dentro. La descomposición del PP, representante natural de las instituciones heredadas y bien vivas del franquismo, se agrava y acelera. Es un hecho. El resultado electoral en Andalucía, donde pierde el tercio de votos estando en la “oposición”, ha sido la gota que desborda el vaso.

Rajoy corre, y ha convocado para este martes 7 de abril la llamada Junta Directiva Nacional compuesta de unos 500 dirigentes de todo el país. El principal sostén mediático del régimen monárquico, El País, se explaya sobre la posibilidad de un “giro social”: abandono de las tasas judiciales, ley de dependencia, ayudas a las familias, ayudas a los enfermos de hepatitis C,… eventual reducción del IVA cultural. Aunque en ningún caso dar marcha atrás en la Ley Mordaza ni en el mantenimiento del articulo 315.3 del Código Penal por el cual están encausados más de trescientos sindicalistas.

Pero no nos llamemos a engaño. No es este pretendido “giro social” el que va a salvar a este gobierno. Su única oportunidad reside en la voluntad de los principales partidos de la oposición –en particular de la dirección del PSOE, ratificada en su ultimo Comité Federal el sábado 28 de marzo– de respetar el calendario electoral.

Este “respeto” va mas lejos. Todo el mundo conoce el significado en este país de las elecciones municipales. Todo el mundo recuerda las elecciones del 12 de abril de 1931 que llevaron a proclamar la Republica. E incluso más cerca en el tiempo, las elecciones de setiembre del 79 con una aplastante victoria del PSOE, seguido del PCE, respondiendo en cierta medida al pucherazo de junio del 77.

La voluntad creciente de convertir estas elecciones en un puro asunto municipal, como si los problemas municipales se resolvieran en este ámbito, en particular con una Ley de Administraciones Locales que no da ninguna autonomía a las administraciones locales, solo busca impedir que la nueva derrota del PP anunciada abra camino a un estallido social que por el momento sigue contenido.

En efecto, después de 5 años de movilizaciones, jornadas de huelga general, manifestaciones millonarias, levantamiento del pueblo catalán, cualquier elemento puede servir para provocar un estallido. Por ejemplo una nueva derrota electoral del PP en las municipales. De ahí el esfuerzo por quitar hierro y enzarzarse en una batalla de personalidades, listas diversas con las mismas generalidades sobre la gestión honesta y ciudadana.

Pero esta política solo puede atrasar los acontecimientos.

En este país madura y crece una cólera acumulada de los millones de trabajadores que han perdido el empleo, que han visto sus condiciones de trabajo y salario desmejoradas, de los 12 enfermos de hepatitis C que mueren cada día, de los tantos y tantos que exigen y quieren el fin de la austeridad que solo ha servido para recuperar los beneficios del IBEX35.

Desde este periódico obrero, impulsando en las municipales candidaturas republicanas obreras y socialistas, planteamos: a ejemplo de Grecia, cualquier victoria electoral no será más que ilusoria si no va acompañada de la entrada en acción de las grandes masas de trabajadores y la población que esperan y exigen el fin de este Gobierno corrupto, antisocial y minoritario.

Combatiendo por la más amplia unidad de las fuerzas y organizaciones de los trabajadores y de la población oprimida actuamos conscientemente para agrupar fuerzas en esta batalla preparando una Conferencia Obrera Estatal el 27 de junio, que reúna trabajadores, sindicalistas, jóvenes de todo el país en la lucha por la unidad para acabar con Rajoy y derogar todas las leyes y medidas antiobreras y antidemocráticas.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *