Entrevista a Youcef Tazibt lider del PT argelino

1 febrero, 2020 en Entrevistas

 Por la importancia para entender cual es la situación en el vecino país argelino reproducimos, para nuestros lectores, la entrevista que le hizo el periódico El Watan, uno de los mas prestigiosos de ese país, al líder del partido de los trabajadores de Argelia Youcef Tazibt, donde explica la situación actual, en ese país, de la lucha de clases tal como se desarrolla, la continuidad de la movilización y de los acuerdos y el rechazo a los requerimientos del régimen, derrotado en sus propias elecciones.

 

 

Las Jornadas de la Alternativa Democrática por la Soberanía Popular han tenido lugar el 25 de enero de 2020. El objetivo de dicha iniciativa era llegar a una conferencia nacional al margen del poder. ¿Como?

Las Jornadas de la Alternativa Democrática por la Soberanía Popular tuvieron lugar el 25 de enero. Reunieron a 400 participantes de todo el país. Además de los partidos políticos (FFS, PT, RCD, PST, MDS, UCP), ligas de derechos humanos, sindicatos autónomos, hemos registrado la presencia de toda una serie de colectivos de ciudadanos, estudiantes, figuras públicas… que participan en la revolución del 22 de febrero. El PAD [Pacto de Alternativa Democrática] es un marco unitario plural. Cada participante en la conferencia explicó su visión, su punto de vista. Más allá de las diferencias de enfoque, cosa normal, ya que el PAD no es un nuevo partido político, han surgido un conjunto de posiciones en las que hay acuerdo.


 ¿Cuáles son estos puntos de convergencia?

Hay acuerdo, por ejemplo, en que ninguna solución acorde con las aspiraciones del pueblo puede caber en el marco del mantenimiento del régimen, de ahí el llamamiento a la disolución de las instituciones ilegítimas, a celebrar una conferencia nacional independiente del sistema y a desarrollar un proceso constituyente soberano. Los participantes adoptaron una carta política que apoya francamente las demandas del pueblo, que aspira a un cambio real y que desea ejercer plenamente su soberanía. El PT, respetando el marco del PAD, ha expuesto su punto de vista que parte de la necesidad de hacer todo para que el pueblo argelino pueda tomar efectivamente su destino en sus manos estableciendo una Asamblea Constituyente
soberana que asuma (bajo el control de la población movilizada) redactar una Constitución que rompa con el sistema actual. Una Constitución que garantice todos los derechos políticos, económicos y socioculturales de la mayoría del pueblo. La desaparición de algunos símbolos del régimen no significa para nada que éste cambie, pues sigue ahí con sus prácticas represivas, sus prohibiciones, sus políticas antisociales… La cuestión de la represión y la de los presos políticos y de opinión han sido objeto de una moción particular. La resolución cita por su nombre el caso de Luisa Hanune, secretaria general del Partido de los Trabajadores, el de Karim Tabbú, coordinador de la Unión Democrática y Social, el de Abdelwaheb Fersaui, presidente de la asociación juvenil RAJ, y el estudiante universitario de Tlemcen, Nur El Huda Ugad, como símbolos que son de la criminalización de la acción política y de la persecución de la juventud. La moción exige su liberación inmediata e incondicional y el fin de todas las formas de represión. El texto, que concluye el trabajo de las jornadas nacionales requiere suprimir todos los que el poder de hecho ha puesto contra la revolución. La carta requiere el libre ejercicio de la política, la libertad de prensa, de manifestación, de opinión. El fin de la represión en todas sus formas.


Algunos reprochan a los que actúan en el PAD la radicalización de su posición, en particular sobre el tema del diálogo. ¿Es esto cierto? ¿Por qué este rechazo del diálogo?

Las fuerzas de PAD han adoptado en sus textos un enfoque que tiene como objetivo crear condiciones favorables para que el pueblo pueda expresarse libremente sobre todos los temas que le interesan y le conciernen. No hay radicalismo en trabajar por la soberanía popular, ni en ayudar al pueblo a dotarse soberanamente de una Constitución que satisfaga sus aspiraciones. ¿Dónde está el radicalismo cuando las fuerzas de la Alternativa Democrática exigen la liberación de los presos políticos y de opinión? ¿Dónde está el radicalismo al exigir el fin de la represión? Que el pueblo ejerza libremente sus libertades, que los partidos actúen sin ninguna coacción. La pregunta se plantea de manera diferente: ¿Quién ha encarcelado a cientos de personas? ¿Quién prohíbe la celebración de reuniones? ¿Quién reprime las manifestaciones pacíficas? ¿Qué tiene de radical oponerse a los reiterados golpes que intentan mantener un régimen obsoleto y antidemocrático? No hay radicalismo en las acciones del PAD, que busca apoyar al pueblo en su búsqueda de la emancipación, del ejercicio de su soberanía. Las fuerzas de la Alternativa Democrática están convencidas de que no hay posibilidad de cambio en el marco del mantenimiento del sistema actual y actúan en consecuencia

Han fracasado todos los intentos de federar vuestras fuerzas. Hoy, ¿aspiran los promotores del PAD a reintentar la experiencia estableciendo un polo que quiere ser una fuerza de propuesta y un contrapoder?

Las fuerzas de la Alternativa Democrática constituyen un marco de agrupamiento amplio de fuerzas políticas, sindicales, asociativas, y colectivos y personalidades de diversas sesgos políticos que actúan en la revolución. Han rechazado todos los subterfugios y hojas de ruta del poder fáctico, cuyo objetivo es mantener el sistema/ régimen. Su negativa a participar en las elecciones del 12 de diciembre pasado era totalmente adecuada a las demandas de ruptura de la población. Al hacer campaña por un proceso constituyente soberano, las fuerzas alternativas se niegan a reducir el problema a un cambio de caras. Para ellos, el régimen debe cambiarse mediante la democracia y con el principio de la soberanía popular.

¿Cómo ves la salida de la actual situación de crisis?

Desde el 22 de febrero, el pueblo argelino está en un proceso revolucionario histórico. Desde el principio, el pueblo argelino ha planteado la cuestión del poder. ¿Quién gobernará? ¿Y para beneficio de quién? Dejó claro que tenía que irse el régimen/sistema basado en instituciones ilegítimas y antidemocráticas y que lleva a cabo políticas antisociales, antinacionales. La represión en todos los ámbitos, los encarcelamientos arbitrarios, el cierre de los campos político y mediático, los ataques a las libertades democráticas… lejos de echar atrás la revolución, han reforzado la convicción de la mayoría del pueblo de que hay que continuar la lucha por la soberanía. El lema “Blad bladna u ndiru raina!” (Este país es nuestro, hacemos con él lo que queremos) refleja la voluntad de ejercer plenamente la soberanía. Nuestra secretaria general, Luisa Hanune, lleva en prisión casi diez meses, víctima de una arbitrariedad escandalosa. Para nosotros, la solución democrática de la situación histórica que vivimos radica en establecer una Asamblea Constituyente que sancione la soberanía del pueblo sobre los recursos naturales para satisfacer las demandas y aspiraciones que se expresan desde hace 11 meses. El pueblo debe tomar el control de la riqueza del país, comenzando por los hidrocarburos, para ponerlos al servicio de la mayoría del pueblo y no al servicio de la minoría depredadora, sea nacional o extranjera. Una Asamblea Constituyente que ponga fin a malvender los bienes de la comunidad nacional, restablezca la regla de soberanía 51/49, salve el sistema de seguridad social, aumente el poder adquisitivo de grandes capas de la población. Esa Asamblea Constituyente repelerá todos los intentos de injerencias extranjeras en nuestro país y no aceptará ninguna presión de gobiernos extranjeros que intenten empujarnos al estercolero libio, como quieren el Ministro de Asuntos Exteriores de Francia y el Presidente turco, que han visitado nuestro país. Todo esto es posible y alcanzable. La situación revolucionaria en la que vivimos requiere un debate libre entre todos los argelinos, que legítimamente exigen un cambio real. Un cambio que solo puede venir a través de la libertad, la verdadera democracia, la plena y total soberanía del
pueblo, que ha sido traicionado muchas veces por falsas promesas de “reformas”, especialmente después de los levantamientos populares de 1980, 1988, 2001, 2011.

Han lanzado une alerta sobre el estado de salud de Luisa Hanune; ¿ha encontrado eco ese SOS por parte de los destinatarios?

Hemos lanzado esa alerta porque se deteriora su estado de salud. Ha pasado varias crisis ligadas a sus enfermedades crónicas. El PT, de acuerdo con su secretaria general, ha decidido informar a la opinión pública porque hemos pensado que su vida podría correr peligro, pues en esa situación todo es posible. Luisa Hanune no tiene nada que hacer en la cárcel, sufre una terrible injusticia. El objetivo de su encarcelamiento y luego de su condena es taparle la boca, pues es una voz de la revolución que cuenta y tiene peso. Su lugar está a la cabeza del PT y en el seno de su pueblo. Hacen falta unos días para evaluar la evolución de su salud, pero la exigencia de su liberación es política, no humanitaria. Es una presa política, de opinión, por eso la defienden todos los partidos que están por la democracia, sindicatos, organizaciones de derechos humanos, organizaciones de la sociedad civil y cientos de personalidades públicas con horizontes diversos en nuestro país y en más de 100 países de todo el mundo.

¿Cómo analizáis lo que se está haciendo con las detenciones: liberan a un grupo; detienen a otro, prolongan la detención de algunos… ¿A qué lógica responde esto?

Habría que preguntárselo a los que desarrollan esa política, pero desde la liberación de 76 detenidos el 2 de enero de 2020, que coincidió con el anuncio del nuevo gobierno designado por Tebbún, nada ha demostrado que haya ningún cambio de rumbo. Luisa Hanune sigue en la cárcel, como Karim Tabbú, Abdelwaheb Fersaui, Samir Belarbi, Fodil Bumala, Nur El Huda Ugadi y decenas de otros detenidos de opinión. Otros ciudadanos han sido detenidos los viernes y los martes. Algunos han pasado la noche en comisaría y luego les han soltado pero les han procesado, otros siguen detenidos o son condenados a penas de cárcel firmes. ¿Hay que recordar que las autoridades de hecho se han negado a autorizar la celebración de estas jornadas en una sala pública (Safex), cuyos responsables las habían autorizado una semana antes? Es más, este viernes Argel ha sido patrullada por la policía para intentar impedir las manifestaciones del 49 viernes de la revolución. Lo mismo ha sucedido en vilayas del Oeste. Ha habido detenciones en Argel y se han utilizado gases lacrimógenos para tratar de dispersar la manifestación en el entorno de la sede regional del RCD, en Argel. De hecho, nada ha cambiado. Los medios de comunicación siguen vedados a los partidos y fuerzas de la oposición, que encuentran enormes dificultades para actuar a causa de la represión, de las drásticas restricciones de libertades.                                                                                          Entrevistado por Nabila Amir                                                                                       

elwatan.com/edition/actualite/youcef-tazibt-dirigeant-du-parti-des-travailleurs-pt-le-depart-des-symboles-du-regime-ne-signifie-absolument-pas-le-changement-27-01-2020

 

 

 


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