El sistema público de pensiones está en peligro

27 octubre, 2016 en Dossier, Pensiones
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Información Obrera publica este dossier-suplemento para facilitar el debate que se está produciendo sobre las pensiones. Para Información Obrera, la institucionalización de las pensiones es una conquista duramente arrancada por los trabajadores con sus luchas históricas. Este dossier entra en el debate ante las distintas propuestas que se están poniendo sobre el tapete.

Por qué es necesaria la unidad para salvarlo

1.- ¿Cuál es la situación?

A lo largo de este año han sonado las alarmas. El Gobierno, que es quien gestiona la caja de la Seguridad Social, ha provocado un déficit de la misma que supera el 1% del PIB (Más de 10.000 millones al año). Está utilizando intensivamente el fondo de reserva y amenaza con vaciarlo a finales de 2017. Con este argumento el gobierno, los bancos, la prensa y los partidarios de aplicar los planes patronales y endosar la crisis a los trabajadores exigen un drástico recorte de pensiones.

Pero ¿por qué no se llena la caja de la Seguridad Social? Cuando un conductor recibe el aviso de que su coche funciona con la reserva, busca una gasolinera, no para recuperar la reserva, sino para llenar el depósito. El Gobierno Rajoy ha vaciado todo el depósito (la Caja de las cotizaciones) para venir ahora a “salvar las pensiones” recortándolas y precarizándolas.

Recordemos que las pensiones suponen un gasto en torno al 10% del PIB, cuando en los países más desarrollados de Europa (Alemania, Francia,entre otros) están en torno al 12% del PIB.

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2.- Los recortes laborales y sociales son los culpables

La situación de la Seguridad Social es resultado de la política antiobrera del gobierno. Las pensiones son parte del salario de los trabajadores. Las políticas de recortes sociales y laborales han afectado gravemente al sistema público de pensiones: Con la reducción de salarios, la precariedad y el fraude laboral generalizados y crecientes, incrementados por las reformas laborales, la falta de subsidio para millones de desempleados (el subsidio cotiza a la Seguridad Social), la no subida del salario mínimo, se reducen los ingresos a la Seguridad Social. Con las reformas laborales, los ingresos de la Seguridad Social no levantan cabeza, no crecen al mismo ritmo que el empleo: un 0,77% más hasta junio cuando la afiliación a la Seguridad Social crece al 3,4%.

El “nuevo empleo creado” no soluciona por sí mismo esta situación. En 2014, con un crecimiento de la economía de un 1,4%, una mejora del empleo del 2,55% y con un alza de 417.574 afiliados medios más a la Seguridad Social, los ingresos subieron un 0,96% sobre el año anterior., poco más de 900 millones de euros. Sin embargo en 2007, con un crecimiento del empleo similar, del 2,36% y un incremento de 446.781 afiliados, la recaudación de la Seguridad Social subió un 8,24%

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3.- Pero, también, la política de exenciones y subvenciones de cotizaciones

Además, esa pérdida de ingresos tiene otra causa: el gobierno ha puesto en marcha una serie de bonificaciones y reducciones directas de cotizaciones, sin compensación alguna a la Seguridad Para 2016, el Gobierno calcula que el coste total de estas ayudas subirá a 3.735,8 millones. De esa cantidad, 2.100 millones serán, simple y llanamente, reducción de cotizaciones, el 56,2% del total.

Las principales son la exención de la cotización de los primeros 500 euros del sueldo en los nuevos contratos indefinidos que supongan aumento de plantilla y la “tarifa plana” de 50 euros para los autónomos.

La justificación que se dio para hacer la mayor parte de esas reducciones y bonificaciones, como tratar de aumentar la contratación indefinida, no ha tenido efecto significativo. Sin embargo, cómo se puede ver en el cuadro anterior, sólo en los últimos 9 años, la Seguridad Social ha dejado de ingresar por la suma de bonificaciones y reducciones a las cotizaciones, 26.507,77 millones de euros. Con ese dinero se podría doblar el actual y esquilmado fondo de reserva. De ellos: 7.245,99 millones en reducciones de cotizaciones y 19.262,78 millones en bonificaciones.

Por ejemplo, este año, y sólo por ésta cuestión, si los 3.735,8 millones de bonificaciones y ayudas, no se regalará a las empresas y se ingresaran en la Seguridad Social, el supuesto déficit que dicen que tendremos 10.000 millones, se reduciría más de un tercio, a unos 6.264,2.

4.- ¿Qué muestra lo sucedido con el Fondo de Reserva?

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social se creó por la Ley 28/2003, y se ha ido nutriendo de los excedentes de cotizaciones en los años de bonanza económica y los rendimientos obtenidos por el propio Fondo, hasta alcanzar una cifra de casi 70.000 millones € en 2011. Por tanto, los superávits de recaudación de las pensiones anteriores a 2003 los ha ido gastando el gobierno de turno en otras cosas, imputando a la Caja de la Seguridad Social, gastos que debían haberse financiado por el presupuesto del estado. Las exigencias de la convergencia de Maastricht y la posterior política de recortes, se convirtieron en los impulsores del traslado a la Seguridad Social de gastos que debían figurar en el presupuesto del estado (gastos de la asistencia sanitaria, complementos a mínimos, bonificaciones de cuotas a los empresarios, etc.). Es decir, los gobiernos han ido vaciando la caja de la Seguridad Social, que son salarios diferidos de los trabajadores para gastarla en lo que les ha convenido.

Según la ley 28/2003, el gobierno podía sacar anualmente una cantidad limitada de ese Fondo, con el exclusivo fin de pagar pensiones contributivas y sus gastos de gestión, en un importe anual no mayor del 3% de estos dos conceptos. Lo que supondrá hoy unos 3.500 millones de disposición máxima anual. Si las necesidades fueran superiores, el Estado completaría la cifra necesaria (devolviendo a la Seguridad Social una pequeña parte del dinero que le ha ido quitando).

Pero a partir de 2012 las cosas han cambiado. El Gobierno del PP, en noviembre de 2012 a través de un Real Decreto Ley, suspendió entre 2012 y 2014 la vigencia del límite de disposición del Fondo de Reserva que se ha descrito. Y luego ha prorrogado en dos años más (2015-16) esa situación “excepcional” para ampliar la capacidad de disposición del Fondo por encima de los aproximadamente 3.500 millones anuales establecidos. Quería vaciarlo para justificar con ese golpe de efecto un nuevo recorte de pensiones.

Como resultado, el gobierno en los últimos años ha sacado del Fondo de Reserva 41.639 millones de euros. En 2011 tenía 66.815 millones, y le quedan ahora 25.716 millones de euros, el 37 por ciento de lo que había acumulado en el año 2011. En 2015 se sacaron 11.500 millones € y para 2016 se prevé disponer de unos 14.000 millones. A este ritmo el Fondo se quedará totalmente vacío a finales de 2017. Por tanto, hay que poner solución ya.

En la práctica, el gobierno ha financiado con cargo al Fondo de Reserva no sólo las pensiones contributivas, sino otras políticas. Concretamente, políticas de incentivos a la contratación por cuenta ajena o al alta como trabajador por cuenta propia, como las “tarifas planas”, entre otras. Con ello, durante tres años se ha utilizado el Fondo para pagar pensiones contributivas, si, pero también para financiar otras decisiones, incumpliendo el acuerdo de no destinar cotizaciones sociales a financiar otras políticas.

5.- El Plan de Rajoy

En un año de campaña electoral, el PP no ha desvelado su plan para la reforma de pensiones, pero su pacto con Ciudadanos da algunos indicios. El PP emprendería un ataque a la raíz de la Seguridad Social:

– hablan de sostenibilidad. Es decir, seguirían esquilmando la caja de la Seguridad Social, manteniendo y ampliando las exenciones y reducciones de la cotización. Y entonces exigen que las pensiones se recorten para equilibrar el sistema (aún no dicen cómo).

cambio en las fuentes de financiación, de modo que parte de las pensiones se financien con impuestos, dejando así en la práctica de ser un derecho para quedar a expensas de la coyuntura y la política presupuestaria. Para que cuele, dicen que esto se aplicaría en especial a prestaciones que no tengan un carácter netamente contributivo. No tiene sentido. O son pensiones contributivas o no lo son. De hecho, la viudedad y la orfandad son contributivas: parte del salario de todo trabajador se destina a cotizar para cubrir esas situaciones. ¿Por qué dicen eso? Para tranquilizar a los trabajadores: no te preocupes, tu pensión no está en peligro. Es falso, pues aunque en especial puede afectar a 2,3 millones de viudos y 340.000 huérfanos, también podría afectar a los demás.

– Amplía la “tarifa plana” de cotización. Con el nuevo contrato temporal, las empresas podrían ahorrarse 500 € cada año durante 4 años por trabajador. Y la “tarifa plana” de los nuevos autónomos pasaría de 6 meses a un año. Todo a costa de la caja de la Seguridad Social

– Lejos de mejorar la cobertura del desempleo, se desviaría parte de las cotizaciones que sostienen el sistema solidario a una “mochila” individual que para la mayoría sería apenas una paga extra, y se reduciría la indemnización por despido. Por tanto, no se prevé aumentar las cotizaciones de los desempleados al seguridad Social

6.- ¿La solución es el Pacto de Toledo?

En parte, Rajoy espera que la subcomisión parlamentaria del Pacto de Toledo asuma la responsabilidad de las reformas que él se viene callando (lo que supondría implicar a los representantes del PSOE y tal vez de otras organizaciones) . Y para ello aceleran el trabajo de esa subcomisión y han asaltando su presidencia.

Y sin embargo las direcciones de nuestros sindicatos insisten en buscar la solución en el Pacto de Toledo.

El Pacto de Toledo es un lugar de “consenso” con todos los partidos parlamentarios, es decir, que incluye al PP y a las derechas “nacionalistas”. La experiencia nos dice que de ese consenso, hasta ahora, no han salido más que recortes de pensiones.

En la situación actual ,de una eventual reunión del Pacto de Toledo sólo puede salir un nuevo recorte de pensiones, (se habla de bajar de inmediato las pensiones más altas y congelar las más bajas), tal vez aderezado con algunas medidas cosméticas de mejora de la Caja de la Seguridad Social. Es decir, condenar a millones de pensionistas a la miseria.

7.- ¿O tal vez financiar las pensiones con impuestos?

En cuanto a la financiación de las pensiones contributivas con cargo a impuestos, que el PP/C’s proponían, hay que recordar que esa siempre ha sido la propuesta de la patronal. Desde los pactos de la Moncloa y luego con el Pacto de Toledo han ido erosionando la caja de la Seguridad Social con esta perspectiva. Es también la política que patrocina la UE, que en primer lugar significa reducir los costes salariales, es decir, supone reducir los salarios en beneficio de los empresarios. La Patronal la defiende no por casualidad, sino porque eso abre la vía a reducir las cotizaciones patronales a la Seguridad Social. El sistema público de pensiones en nuestro país está basado en la solidaridad de la clase obrera. La solidaridad entre generaciones de trabajadores consistente en que los activos financian con sus cotizaciones las pensiones de los jubilados, que a su vez cuando trabajaron fueron cotizantes para pagar las prestaciones de sus mayores. Pero todas esas cotizaciones son salario, salario diferido. Rebajar las cotizaciones patronales sería una rebaja generalizada de los salarios. Además, eso pondría definitivamente el control de las pensiones en manos del gobierno de turno, que es quien decide en los Presupuestos del Estado qué impuestos se pagan y a qué se destinan.

Detraer recursos de los impuestos sólo puede hacerse reduciendo los recursos estatales destinados a otros gastos tales como educación, sanidad, obras públicas o salarios de los empleados públicos.

Y, por último, los más perjudicados por esos impuestos serán los trabajadores, tanto si son impuestos indirectos o incluso por impuestos directos, dada la estructura impositiva española cada vez más regresiva.

8.- ¿Y las pensiones de viudedad y orfandad?

Al parece, en las conversaciones que ha habido hasta ahora en el marco del Pacto de Toledo se habla de ir costeando con impuestos, de forma progresiva, las pensiones de viudedad y orfandad.

El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, ha concretado cuáles son para el Gobierno las pensiones que deberían pasar a financiarse con impuestos en lugar de con cotizaciones. “Evidentemente las pensiones de jubilación e invalidez son puramente contributivas y se tienen que pagar con cotizaciones. Por ello, lo lógico es que sean las prestaciones de muerte y supervivencia (viudedad, orfandad y favor de familiares) las que centren el debate”.

Eso no es cierto. Las pensiones de viudedad y orfandad son salario diferido como las de jubilación o invalidez. Su objetivo es garantizar a la familia del trabajador fallecido, que vivía del salario de éste, que van a seguir teniendo ingresos para sobrevivir.

Además, hay que señalar lo que ha dicho el portavoz de CiU, Carles Campuzano, al reclamar también “una reforma integral de la pensión de viudedad”. Por ejemplo, que no sea vitalicia y que sea incompatible con otras rentas.

Es decir, que pasar las pensiones de orfandad y viudedad a depender de impuestos supone abrir la vía aquel gobierno de turno recorte los derechos de estos pensionistas

9.- La única salida, un gran frente en defensa del sistema solidario de pensiones

Salvar la Seguridad Social exige aumentar los ingresos de su caja, lo que sólo puede lograrse de manera definitiva y estable aumentando el empleo, acabando con la precariedad generalizada y con el fraude en la contratación, subiendo los salarios (y con ellos, las cotizaciones sociales) y, en primer lugar, el salario mínimo, recuperando el subsidio de desempleo para todos los parados y paradas. Es decir, derogando las contrarreformas laborales de Zapatero y Rajoy y revirtiendo sus efectos.

Además, habría que tomar algunas medidas inmediatas, como eliminar todas las bonificaciones y exenciones de cotizaciones a los Patronos, y que los Presupuestos del Estado creen un Fondo de rescate de la Seguridad Social. No pedimos que devuelvan todo el dinero que han sacado (algunos dirigentes sindicales lo calculan en torno al medio billón) sino que si hay dinero para rescatar los bancos y diversos sectores patronales, al menos se inyecte dinero para levantar la Caja de la Seguridad Social. Una pequeña parte de lo que se le ha robado

Ninguna de estas medidas va salir de un consenso con el PP y la derecha en el Pacto de Toledo. Es mucho lo que está en juego para la clase obrera y para sus organizaciones. La salida necesita que los sindicatos ocupen el lugar que les corresponde en el terreno de la defensa del salario y las condiciones de trabajo, así como organizando la resistencia en la defensa de los salarios directos y diferidos, la derogación de las reformas laborales que lo han reducido, la eliminación de la legislación que limita la acción de los convenios y la defensa del sistema público de pensiones basado en el sistema de reparto derogando las reformas de reducción de las pensiones, contra la salida de las prestaciones de viudedad y orfandad del ámbito contributivo.

La única salida es que los sindicatos encabecen un amplio movimiento social en defensa del sistema de las pensiones. Que exijan que los grupos parlamentarios en Cortes rechacen las propuestas que se anuncian, que organicen la movilización unida, movilización que debe basarse en la exigencia de derogación de las reformas laborales y de pensiones anteriores, así como la reversión de los recortes en los servicios públicos, la subida del SMI y los salarios, la recuperación de la cobertura de desempleo, la devolución de las subvenciones recibidas por los empresarios de la Caja de la Seguridad Social. El gobierno tiene que resarcir a la caja de la Seguridad Social por el vaciamiento que ha hecho de ella.

Por tanto, en este momento, es fundamental que nuestras confederaciones sindicales en primer lugar, y los partidos políticos que se reclaman de la defensa de los intereses de los trabajadores, se nieguen a avalar a un nuevo gobierno del PP. Rajoy espera volver a ser investido, para cumplir las exigencias del capital financiero y de sus instituciones internacionales, como el FMI y la UE, que exigen y preparan, cómo vemos en la prensa, un nuevo recorte y ataque a las pensiones y a la Seguridad Social.

 


1 opinión en “El sistema público de pensiones está en peligro”

  1. Rafael Eddy Velarde Alvarado dice:

    Es evidente que las pensiones están vinculadas a las remuneraciones. En el sistema peruano, la remuneración es la contraprestación por los servicios prestados por el trabajador. Así la Constitución (Art. 40) establece que “ningún funcionario o servidor públicoa puede desempeñar más de un empleo o cargo remunerado, con exscepción de uno más por función docente”. A su vez, en el régimen laboral privado se tiene que la remuneración es la contraprestación a cambio de ” sus servicios” (Art. 6º del Texto Único Ordenado de la Ley 728, que regula el régimen laboral privado, en las empresas).
    La pensión, tiene otra naturaleza, no se percibe por la prestación de un servicio. Es la cobertura económica que percibe el cesante o jubilado lo que le permite hacer frente a la situación de no estar prestando ningún servicio, y que la percibe luego de haber cumplido un mínimo de años de servicios. Cierto que el fondo para las pensiones se consttituye con el aporte del trabajador activo. El trabajador, solidariamente con sus mayores, aporta un porcentaje de sus remuneraciones, con el que se constituye un fondo y de ese fondo se otorga una pensión. A este fondo se de denomina fondo previsional, para hacerse efectivo cuando cesa la condición de desempeñar o realizar un trabajo.
    La pensión máxima acá es 856 soles por mes (aprox 232€) y la mínima es 415 soles (aprox. 112 €). La mayoría de los pensionistas están en el mínimo, siempre que hayan acumulado 30 años de aportaciones (360 meses) y hayan cumplido por lo menos 65 años de edad; como muchos no cumplen los dos requisitos, perciben por debajo del mínimo antes indicado, digamos 250 soles aprox. 67€.
    Antes aportaba el trabajador y el empleador; ahora sólo aporta el trabajador; los empresarios disminuyeron así sus “costos laborales”; este es uno de los aspectos de la contrarreforma laboral que la burguesía implementa a través de todos sus gobiernos.
    Son pensiones indignas, de miseria, que califican al pensionista en extrema pobreza. Aún así, PPK, como antes Humala, García y Toledo, vienen enfilando sus baterías para congelar y rebajar luego las pensiones, vía disminución de los aportes y seguramente estarán tramando; ya hay sectores de trabajadores que tienen sólo 15 días de vacaciones anuales; millones de trabajadores a domicilio, hacen sus labores, (confecciones de ropa y otros) en sus domicilios, en atención a pedidos de pequeños empresarios; aquí no hay remuneración, no hay aportes pensionarios, no hay seguridad social. Es la esclavitud del siglo XXI; no necesariamente los concentran en edificios tugurizados como en Bangladesh.
    Como se puede apreciar, los problemas, son los mismos en China, en España o en Perú, aunque se presenten de diferentes formas. Las direcciones de las Federacines y de la Central CGTP no atacan este problema de la arremetida patronal, gubernamental e imperialista contra los derechos y conquistas de los trabajadores. Si bien es cierto que la única posibilidad es reagrupar a los trabajares en la batalla por sus reivindicaciones, lo es también que al ser un problema mundial, cobre más vigencia aún la orientación de nuestros camaradas Marx y Engels: ¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

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