Coca-Cola: Entrevista con Juan Carlos Asenjo

Juan Carlos Asenjo, Presidente del Comité de Empresa de Coca-Cola Fuenlabrada (CCOO), es entrevistado por Pablo García-Cano

Pablo: Hace unas semanas, en un acto de conciliación en los juzgados de Móstoles, se retiraron las demandas individuales puestas por 160 trabajadoras por modificación de las condiciones de la readmisión, al aceptar la compañía vuestras condiciones.

Juan Carlos: Si, hemos conseguido que Coca Cola Europa Partners reconozca los hechos de las 160 demandas individuales, basadas en que nos tenían que reponer las condiciones que se comprometieron ante la Audiencia Nacional en septiembre de 2015.  Lo que demuestra de facto, que no han cumplido, ni con la sentencia firme, ni con la posterior ejecución. Lo que es una clara estafa procesal, aunque no lo digan. Es una cuestión objetiva, que podrá tener actuaciones en la vía penal de continuar en conflicto. El compromiso ante el juzgado es que el 22 de octubre, repondrán a los trabajadores en los puestos del Proyecto Logístico, todo ello, con independencia de la lucha que tenemos y que terminaría en Estrasburgo, sobre los puestos de trabajo de fabrica, que es una lucha diferente.

Pablo: Esto confirma el resultado del juicio anterior.

J.C.: Si, confirma retornar a junio de 2015, a un proyecto logístico real y no a uno virtual. Los puestos de fabrica están en litigio en Estrasburgo, porque modificaron la sentencia en fase de ejecución, siendo ésta firme. Pensamos que hubo una clara intervención política del gobierno del PP, tras la sentencia firme del Supremo, con la sustitución de magistrados y otras maniobras.

P: ¿Cuál es vuestra reivindicación?

J.C.: Es una, dividida en dos aspectos; la recuperación de una fabrica en Madrid, donde la gente joven siga teniendo una actividad laboral similar a la anterior al ERE; o en su defecto, solo es posible poner fin al conflicto, si la situación de todos los afectados queda garantizada por otras alternativas industriales mixtas o un plan social que garantice eso. No es una opción la exclusión o ir de nuevo al desempleo y a despidos.

P: ¿Cómo os encontráis en este momento?

J.C.: El conflicto sigue activo tras casi cinco años. Cambia que ahora mantenemos un dialogo, para ver si es posible una solución, que evite que se eternice ésta lucha. Hemos encontrado puntos de acercamiento, que permitirían revocar la situación del gueto, en el que nos mantienen desde hace más de 3 años, en el centro virtual Logístico “COIL” de Fuenlabrada. Este lugar lo pusieron para hacer un exterminio lento, pero sin pausa. Esta estrategia la hemos combatido, laboral y jurídicamente, consiguiendo una nueva NULIDAD. Coca Cola comprueba se ve obligada a abrir este dialogo para buscar una solución. Aunque aún no se visualiza, no es descartable.

P: Desde el principio, habéis combinado la huelga, el combate jurídico, con el respaldo de Enrique Lillo y el gabinete interfederal de CCOO, la movilización y la búsqueda del respaldo social, la implicación de todas las entidades, la visibilización de vuestra situación y el boicot a Coca Cola. Habéis llegado muy lejos, y hoy podéis decir que habéis recuperado vuestro trabajo, seguís luchando para que sea en las mismas condiciones y en cumplimiento de las victorias que habéis obtenido en los tribunales. Vuestro caso ¿demuestra la tremenda actualidad de seguir exigiendo la derogación de las reformas laborales?

J.C.: Efectivamente, las últimas reformas laborales, en especial la del PP, han permitido la destrucción y deslocalización de empleo, y sobre todo ha consolidado aquí la precariedad. Una de las herramientas que el gobierno del PP, con la patronal, ha puesto en marcha en los ERES, ha sido la eliminación de la autorización de la autoridad laboral para ejecutarlos de forma unilateral. Esto ha supuesto un aval del PP a las multinacionales, ampliando sus beneficios a costa de destruir empleo y derechos en la industria y las PYMES.

P: Habéis sufrido la represión y el ataque al derecho de huelga por parte de las instituciones.

J.C.: Ha sido duro, sobre todo el ataque hacia el Comité de Empresa, para trasladar miedo a la plantilla, que ha luchado durante años. Nos hemos defendido con responsabilidad y dignidad. Hemos sufrido procesos penales, llenos de falacias, montajes y detenciones durante 2014 y 2015. Aun hoy mantienen una querella contra mí por falsas coacciones, como presidente del comité, donde me piden 3 años de prisión. En cuanto se sepa la fecha del juicio lo haremos público. Me imputan perdidas por valor de ocho millones de euros. Un montaje muy bien adornado con buenos bufetes, como Uría y Menéndez, para que sea admitido a tramite. Hace poco conocimos que Coca Cola está detrás de servicios que prestó el Comisario Villarejo (“El Independiente”, 16-10-18), coincidiendo, con detenciones sin motivo a miembros del Comité.

P: ¿Puedes enumerar brevemente los casos de represión sindical?

J.C.: Empezó todo con la huelga de 2012 del PP. La directora de RRHH le hizo señal al jefe de policía, que se encontraba en ese momento en las puertas de la fábrica. Éste dio orden de cargar, terminando dos compañeros en el hospital y con mi detención, 15 días más tarde, sin motivo alguno, como se demostró, quedando absuelto de aquel montaje policial.  Esos hechos coinciden con los servicios prestados por el comisario Villarejo y sus “cloacas”.

Tres procesos penales contra mí durante todo el ERE. La querella que mantienen es una medida de presión hacia el comité y hacia mi, para que cedamos y no sigamos peleando. También tuvimos la condena de 6 meses del compañero “Galan” por unos hechos también aderezados de montaje policial. Tuvimos varias detenciones en 2014 durante la huelga para intentar tirar abajo dicha huelga. La compañera Mercedes, sufrió un acoso de vejación publica y de humillaciones en una reunión de trabajo, por un alto cargo de la empresa durante el ERE, terminó en conciliación pero tuvieron que reconocer la violación del derecho fundamental de Mercedes.

Hay responsabilidades políticas al estar el PP en el Gobierno central y en la Comunidad de Madrid en esas fechas, alguien daba las instrucciones y las ordenes de detención.

P: En vuestro conflicto, la defensa del derecho fundamental de huelga y la libertad sindical ha sido determinante desde el principio. Primero porque os pusisteis en huelga, cuando anunciaron el cierre y los despidos; segundo, porque la vulneración de estos derechos por la empresa la demostrasteis en los juicios y luego por la represión que habéis sufrido. Los sindicalistas de Coca Cola participáis en la comisión internacional en defensa de los 300 sindicalistas procesados por huelga en España y por la derogación del artículo 315.3 del código penal; Pedro Sánchez ha anunciado en julio que iba a derogar este artículo. Sin embargo, aún no lo ha hecho. Al parecer, en el acuerdo sobre los presupuestos entre el Gobierno y Unidos Podemos, han vuelto a incluir esta medida. 

J.C.: Ojalá sea así, pero no confío en alguien que, durante años, manifiesta beneficiar a la clase trabajadora, pero los hechos demuestran lo contrario. Tenemos que seguir luchando para conseguirlo.

P: ¿Crees que la derogación del 315.3, y de la ley mordaza, son una prioridad para que exijamos desde el movimiento sindical, y que el gobierno haga cuanto antes?

J.C.: Es evidente, es fundamental acabar con el 315.3 y recuperar los derechos naturales de espacios de protesta colectiva e individual, a nivel laboral y social, algo que rechazan los herederos franquistas, ante el temor de que las masas oprimidas, se levanten y pongan en jaque su estatus dictatorial, a través de esta falsa democracia, de la que alardean cada día en sus medios.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *