CATP: Jordi Salvador entrevista a Yolanda Díaz

2 noviembre, 2018 en Actualidad política, CATP, Entrevistas

Reproducimos la entrevista que Jordi Salvador, diputado de ERC y participante del Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos (CATP), hace a Yolanda Díaz, diputada de En Marea por La Coruña. Esta entrevista ha sido publicada en el Boletín de preparación de la Coordinadora Ampliada del CATP que se celebró en Madrid el pasado 20 de octubre y que también encontraréis en nuestra página.

Jordi Salvador: Si un grupo importante de socialistas planteasen o plantean avanzar hacia la república, ¿cómo lo verías?

Yolanda Díaz: Sería muy relevante, sobre todo porque no cabe duda que los socialistas representan a una parte de la sociedad actual y necesitamos sumar gentes a la causa democrática de la República. Todo lo que avancemos para que de una vez por todas podamos decidir democráticamente votando la jefatura del Estado es un buen paso. Y, sin duda, que el Partido Socialista y los socialistas avanzasen para conseguir que este derecho se convirtiese en realidad sería muy importante para todas nosotras.

J.S.: Personalmente pienso que no hubo rebelión ni sedición, porque no hubo violencia y, en cualquier caso, ni se intentó implementar la república ni hubo llamadas a la población a hacerlo por diversas razones que otro día podemos comentar. La pregunta es, ¿puede haber solución para el conflicto planteado en Catalunya con presos políticos?

Y.D.: Sin lugar a dudas, yo comparto plenamente que no hubo ni rebelión ni sedición, e incluso en el mundo jurídico, no sólo en el mundo europeo jurídico sino también en nuestro país son muchas las voces que están diciendo que no existió rebelión. ¿Qué es lo que hay que hacer? Pacificar un conflicto político que existe, que es real, y desde luego, la salida, para nosotras, tiene que ser democrática. ¿Y qué es democrático? Pues, obviamente, es que los catalanes y las catalanas llevan muchísimos años diciendo que quieren legítimamente decidir cuál es su futuro y desde luego, nosotras, como todo el mundo conoce, creemos que hay que darle una salida pactada a ese referéndum. Por otra parte, es evidente que tener presos políticos y gentes en las cárceles no ayuda a solventar este problema.

J.S.: El derecho a decidir en forma de referéndum, aunque sea consultivo, poniendo en una papeleta todas las opciones representativas de las diferentes posiciones sobre el tema, por ejemplo votar continuar status quo, nuevo estatuto, federación con los otros pueblos del estado o independencia, etc., está encima de la mesa en Catalunya. ¿Es negociable?

Y.D.: Yo creo que es imprescindible que hagamos eso, no sé qué miedo hay a votar. Y además creo que sería la manera de poder defender, cada una de nosotras, cuál es su posición para Catalunya o cuál es nuestra posición para Galicia. Nosotras no queremos que Catalunya se vaya de España pero, obviamente, sí que nos gustaría que podamos votar en Catalunya y decidir, cada uno, qué es lo que quiere ser. Si quiere una Catalunya independiente, si quiere una Catalunya federada, si quiere una Catalunya confederada o lo que quiera ser. Creo que ésta es la manera sensata y razonable con la que los pueblos solventan sus problemas políticos.

J.S.: Pensiones y reforma laboral, ¿se puede avanzar desde una óptica de clase trabajadora sin derogar las reformas laborales y sin romper el art.135 de la CE?

Y.D.: Es muy difícil. Las reformas laborales, las dos, la del Partido Socialista y la del Partido Popular han desmantelado el mundo del trabajo tal y como lo conocíamos, de manera que hoy es casi imposible hablar de derechos de los trabajadores y las trabajadoras, han precarizado absolutamente el trabajo por razones de temporalidad, la temporalidad siempre ha sido una señal del bipartidismo, ha estado en cifras aberrantes en los 35 años de bipartidismo, sin bajar nunca de unos porcentajes que son insoportables, pero, aparte, la precariedad salarial. Si tenemos contratos de trabajo que son otra basura, lo que estamos generando son unas cotizaciones que son una basura, y por tanto, digamos que desmembramos una de las razones fundamentales de la ciudadanía, que es tener derecho a un trabajo. Nos cargamos los trabajos tal y como los concebimos y hace imposible que tengamos la protección social que nos merecemos. Y no quiero hablar sólo de pensiones, sino de la Seguridad Social en su conjunto, porque hay muchas otras materias más allá de la jubilación, que son imprescindibles y que tienen que ser abordadas y que están siendo dificultadas por los retrocesos de las últimas reformas laborales.

J.S.: Evidentemente, no debería o no es lo mismo un gobierno apoyado por las derechas extremas de Cs y PP que un gobierno apoyado por PSOE, Podemos o ERC… ¿Hay posibilidades de una confluencia en todos los ámbitos entre las izquierdas de los pueblos del Estado para servir a los intereses de las clases trabajadoras y al mismo tiempo no caer en los discursos de confrontación entre pueblos y entre las diferentes identidades nacionales?

Y.D.: Desde luego deberíamos procurar esto. Es imprescindible que pongamos en común y defendamos los derechos fundamentales en la actualidad, que defendamos el derecho a tener un trabajo digno, a una pensión digna, a una vivienda digna, a calefacción, a cosas que son imprescindibles porque estamos en tiempo de auténtica excepcionalidad política, y por tanto, es necesario llegar a unos acuerdos de mínimos sobre cuáles son los principales problemas de la gente, y hacerlo sin confrontar a los distintos pueblos que conforman el Estado español, y hacerlo cooperando, a lo grande, también desde las diferentes realidades culturales y lingüísticas. Ya nos gustaría que algún día, en los distintos centros de estudio del Estado podamos estudiar con naturalidad catalán, galego, euskera o lo que fuera. Hagamos del proceso de cooperación entre las distintas culturas y los distintos pueblos que componen el Estado español una realidad. Por tanto esto es lo que me gustaría que pasara.

J.S.: ¿Hay esperanzas para afrontar los principales retos de las clases trabajadoras y también las reivindicaciones de una alianza entre los pueblos basados en la fraternidad y el respeto?

Y.D.: La clase trabajadora sin esperanza no sería nada. Y nos ha demostrado a largo de la historia que, con esperanza, unida y luchando es como se arrancan los derechos. Los pensionistas son un ejemplo de cómo hay que hacer las cosas. Sin esperanza no avanzamos socialmente.


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