Boletin nº 4 del Comité de Enlace Europeo

11 octubre, 2020 en Internacional

 Ponemos a disposición de nuestros lectores el Boletin nº 4 del Cmt. de Enlace Europeo https://www.informacionobrera.org/constitucion-del-comite-de-correspondencia-europeo/  boletin que recoge la invitacion formulada por la organizacion griega NAR (Nueva Corriente de Izquierda) y algunas de las respuestas de distintas organizaciones de Europa. Con ello pretendemos  dar a conocer las distintas propuestas de unidad en la diversidad que se estan ofreciendo en el marco de la lucha de clases.

 

 

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INVITACIÓN
para un encuentro europeo

Os invitamos a un encuentro de discusión programática, de
iniciativas de acción común, a escala internacional, de fuerzas
comunistas, anticapitalistas, antiimperialistas.

1)  Vivimos un período de grandes contradicciones y de exacerbación de la ofensiva del capital, del imperialismo y de los gobiernos a escala mundial. Se intensifica la explotación del mundo del trabajo. La guerra, el totalitarismo burgués y los “estados de emergencia”, el racismo y el neofascismo están a la orden del día. La destrucción del medio ambiente en bene cio de los negocios y el superdesarrollo capitalista, responsable para muchos de la pandemia del coronavirus, muestra que el capitalismo destruye no solo al trabajador, sino también la naturaleza y el cuerpo inorgánico del hombre, como decía Marx.

2)  En lo que respecta a la reciente pandemia, tiene factores profundos. La tendencia del capitalismo totalitario actual aparece como una transición rápida y violenta hacia una forma moderna del capital autoritario, que combinará la intensidad de la explotación laboral con la liquidación de las libertades políticas, impondrá abiertamente la vigilancia digital e intensificará los antagonismos y conflictos militares a nivel internacional. Esta reacción no es una respuesta a la pandemia o a la crisis sanitaria, sino a la profunda crisis estructural del capitalismo, que estalló en 2008 y que no solo no se superó, sino que en los últimos tiempos ha habido señales de un nuevo paroxismo. La pandemia la ha acelerado, pero no la ha creado. Las medidas de los gobiernos no son medidas de “recuperación” de una “crisis sanitaria”, sino que vienen a cargar la crisis capitalista sobre las espaldas de la clase obrera y de los pueblos. ¡No es la salud, sino el beneficio lo que pretenden reforzar!

3)   En nuestra época, hay poco espacio para “reformas populares” en el marco del sistema, se vacía la significación de la lucha dentro de las “instituciones”. No es causal que corrientes tipo Sanders y Corbyn, SYRIZA, la Izquierda Europea, fracasen y sean desechadas. El hundimiento de la idea de la “reforma posible”, que resulta también del fracaso de las experiencias de “gobiernos de izquierda” en Grecia y en el mundo, crea también el terreno de desafíos para una nueva perspectiva revolucionaria anticapitalista.

4)   Por una política anticapitalista hoy: La primera exigencia es agrupar militantes y fuerzas sobre la base de una estrategia y una perspectiva comunista anticapitalista universal, que tenga como punto de referencia emancipar el mundo del trabajo de las cadenas del capital. Esta unión ha de buscarse sobre la base de elementos básicos de ruptura estructural con la lógica del capital, en el terreno de la propiedad (por ejemplo, nacionalización con control obrero al servicio de las necesidades populares), en el terreno de la explotación económica (por ejemplo, aumentos salariales, descenso de jornadas laborales), regenerar (políticas sociales, pero también una clara dimensión ecológica); hay que golpear los soportes internacionales de la clase burguesa en cada país (por ejemplo, salida de la UE, de la OTAN, en el caso de Grecia).

5) Para que el pueblo viva, el capital debe perder. Para evitar la “catástrofe que nos amenaza”, es necesario destruir el sistema de explotación. O el capitalismo destruye la naturaleza y el hombre, abocando a una nueva barbarie, o la clase obrera y el pueblo acaban con el capitalismo, abriendo el camino a otra perspectiva socialista y comunista.

6) Queremos vivir libres. No bajo un Estado policial, bajo la arbitrariedad de Estado y patronal, el totalitarismo político. Ninguna vigilancia ni control de los ciudadanos. Levantamiento de todas las medidas de restricción de la acción política y sindical. No se deben limitar las manifestaciones y demostraciones del movimiento de masas. Supresión de todas las unidades de represión de las manifestaciones (CRS, Δελτα, Διας1) y de “la ley terrorista”. Queremos vivir todos en igualdad. Ninguna discriminación por el color de la piel, las convicciones, el sexo o la orientación sexual. No al nacionalismo, al racismo, al fanatismo religioso, a la irracionalidad. Queremos vivir con los refugiados e inmigrantes. Cierre de los campos de concentración y que sean inmediatamente sacados del aislamiento. Libre circulación en el país y en sus países de destino. Derogación del acuerdo racista UE-Turquía y de los acuerdos de Dublín de la UE.

7)   Queremos vivir en paz. En 2019, los gastos de armamento en el mundo superaron 1,917 billones de dólares, el nivel más alto desde 1988 y ¡siguen aumentando en plena crisis! Lucha contra el armamento. Dinero para la sanidad y la enseñanza, no para la guerra. Lucha contra la preparación de la guerra y antagonismo reaccionario de las burguesías griega y turca en relación con las zonas económicas exclusivas y las extracciones. Mientras los pueblos están sumidos en la pobreza y la desgracia, nuestro país pagó 5.500 millones para armamento en 2018 (3% del PIB), y Turquía más de 20.000 millones (2,7% del PIB). Descenso inmediato del armamento y supresión de nuevos programas.

8)  Este necesario programa no puede realizarse, ni puede constituir la aparición de cualquier nueva versión de “gobiernos de izquierda”, de gobiernos de “salvación nacional”, ni otras soluciones en el marco del sistema actual. Solo el pueblo puede salvar al pueblo. La reconstitución política de clase del movimiento obrero y popular pasa tanto por el duro combate en defensa de la vida del mundo del trabajo, la conquista de los objetivos del programa anticapitalista, como por la organización de masas de los trabajadores y de la juventud a todos los niveles.                                 Por sindicatos de base en todos los centros de trabajo y su coordinación en un centro único de lucha contra el sindicalismo (pro)patronal y gubernamental.

 

(La negrita es copia del documento original)


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