Ante la crisis política, sólo hay una salida que beneficie a la mayoría trabajadora, la República

30 octubre, 2017 en CATP

Declaración de la Coordinadora del CATP, celebrada en Madrid el 29 de octubre de 2017

Descarga el PDF

Descarga el PDF de la declaración de la asamblea de Cataluña, y los acuerdos y la declaración de la Coordinadora Estatal de Madrid (formato FOLLETO) (formato CARTEL)

Ante la grave crisis política que vivimos, desde el Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos, nos dirigimos a los trabajadores y trabajadoras, a los jóvenes, a los sindicalistas, a los activistas, a los militantes de todos los pueblos del Estado.

Compañeros y compañeras que lucháis por la libertad, por los derechos, por la justicia social, por la solidaridad:

Durante cuarenta años nos han dicho que el régimen establecido en la Constitución de 1978 era la democracia. Muchos se habían opuesto a este engaño. “Lo llaman democracia y no lo es” es algo que cada vez se ha gritado más en las manifestaciones. Si algo demuestra lo sucedido en los últimos meses, es que toda pretensión de supuesta democracia se ha acabado. Las instituciones, como el Poder Judicial, la Monarquía, los cuerpos de policía heredados de la dictadura franquista, han dejado caer sus caretas.

El Partido “Popular”, que no es otra cosa que la representación política de estas instituciones, corrupto hasta la médula como acaba de explicar en el juicio de la Gürtel la fiscal anticorrupción, pretende, desde el gobierno que ejerce en minoría, hacer cargar contra el pueblo catalán los golpes más despiadados que le permite la Constitución de 1978, un texto que preservó las instituciones del franquismo y que fue redactado bajo el chantaje permanente del golpe militar.

Para apoyar esos ataques a Cataluña, se ha lanzado una campaña histérica contra el pueblo catalán, que inunda todos los medios de comunicación, sin apenas excepciones, acusándolo de todos los males que afligen a nuestra sociedad. Al mismo tiempo, desde el gobierno Rajoy se ha planificado, con el concurso de la Casa Real, la deslocalización de las empresas para provocar el paro, la agravación de la crisis, la angustia de los trabajadores de Cataluña. Como hicieron en 1975-77 tras la muerte de Franco o en Grecia cuando Syriza cogió el gobierno. Unas empresas que han demostrado con su actuación que no tienen más patria que su beneficio. Ante el boicot que las empresas realizan, el Govern de Cataluña es incapaz de reaccionar porque defiende la supuesta “libertad de empresa”, libertad que se manifiesta ahora como libertad de despedir, de cerrar, de chantajear, de deslocalizar.

Por más que quieran enfrentarnos y dividirnos, los trabajadores de todos los pueblos sabemos que formamos una misma clase, que tenemos las mismas organizaciones -particularmente las sindicales-, que aunque hablemos diferentes lenguas compartimos la lucha común contra la explotación y por un mundo más justo, la lucha contra el franquismo ayer y hoy, la lucha contra los recortes, contra los ataques que al amparo de la Monarquía nos quieren asestar el capital financiero, los grandes bancos, las multinacionales. Esos que no tienen patria pero se sirven de las instituciones del Estado para procesar a sindicalistas por ejercer el derecho de huelga, para aplicar la reforma laboral que baja los salarios e impone los empleos-basura, el desprecio a los convenios, a la libertad sindical, los ataques a las pensiones, a la existencia de organizaciones obreras independientes, y a todos los derechos arrancados por varias generaciones, en una dura lucha contra el régimen y contra los capitalistas que se cobijan tras él.

La aplicación del 155 no es sólo un ataque al pueblo catalán. Es una amenaza para todos los trabajadores y los pueblos del estado.

El pueblo catalán no está contra ningún otro pueblo. Sólo quiere poder decidir libremente sobre su futuro. Si queremos la libertad para todos los pueblos, y una relación fraternal entre pueblos soberanos, hay que tener clara una cosa: ésta sólo puede construirse acabando con el Régimen que nos oprime a todos, para poder construir una Unión o Federación libre y fraternal entre pueblos soberanos.

La Declaración Unilateral de Independencia, en las actuales circunstancias, da la espalda a los trabajadores y los pueblos de todo el Estado, y no cuenta con el apoyo de buena parte del pueblo de Cataluña. El pueblo de Cataluña, un pueblo que se gana la vida con su trabajo, no quiere ni puede permitir una supuesta independencia sin fábricas, sin derechos (para “atraer inversiones”), sin servicios públicos, sin pensiones (a lo que llevaría la ruptura de la Caja Única de la Seguridad Social).

El pueblo catalán, por más que se empeñen algunos de los dirigentes independentistas, no puede vencer solo en su batalla contra el aparato de Estado. Sólo la alianza de los trabajadores y los pueblos puede hacer retroceder al Régimen y conquistar la libertad para todos, a la vez que la reconquista de los derechos sociales, la recuperación de los servicios públicos estrangulados por los recortes, la abolición de la Reforma Laboral…

El CATP se constituyó en noviembre de 2012 para combatir por una salida política democrática que aunara la lucha por los derechos sociales a los derechos democráticos y nacionales y la lucha por la unidad de las organizaciones. Después de estos años de lucha, verificamos que el régimen monárquico y su gobierno son los verdaderos obstáculos que hay que eliminar para conquistar esos derechos.

Los trabajadores y trabajadoras, los jóvenes, los luchadores y militantes de todos los pueblos rechazan el enfrentamiento con Cataluña, rechazan indignados la represión. Hay que buscar una salida política favorable a la mayoría social.

La coordinadora del CATP, reunida en Madrid este domingo 29 de octubre, considera que más que nunca hay que sumar fuerzas para abrir una salida democrática y de paz a la actual crisis, hay que combatir para que nuestras organizaciones luchen por una salida que debe basarse en el respeto a las demandas de los trabajadores y los pueblos, que debe unir a los pueblos y no separarlos, unirlos no a la fuerza, sino libremente, para exigir:

  • Reconocimiento efectivo del derecho a decidir
  • Abolición de las reformas laborales de Zapatero-Rajoy. Derogación del artículo 315.3 del Código Penal.
  • Defensa de las pensiones. Derogación de las reformas de Zapatero y de Rajoy
  • Recuperación de derechos y servicios públicos
  • Alto a la represión, libertad para los presos políticos, retirada del 155. Restablecimiento de las instituciones de Cataluña

Hay que organizarse para conseguir esos objetivos. Por eso, llamamos a trabajar juntos en todas partes, colocando en el centro el combate por la República, por una República que no sea sustituir un Rey por un Presidente, sino un gobierno del pueblo, de los pueblos. En el marco de esa República, la república catalana puede ser la vanguardia y el instrumento para acabar con el régimen de explotación y opresión. Por tanto llamamos a pelear por una República al servicio de los trabajadores y trabajadoras, de reconquista de sus derechos, del estatuto de los trabajadores arrasado por las reformas laborales, de la libertad sindical, del fin de la opresión y la explotación.

Madrid, 29 de octubre de 2017

La Coordinadora Estatal
del Comité por la Alianza de Trabajadores y Pueblos

Contacto: conferencia.catp@gmail.com