Declaración de la Coordinadora del AIT

13 septiembre, 2017 en A.I.T., Edición Impresa

La Coordinadora del Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos (AIT), reunida los días 9 y 10 de septiembre de 2017 en París, se congratula de que hasta ese día 603 militantes obreros y antiimperialistas de 55 países han suscrito el llamamiento a la 9ª Conferencia Mundial Abierta (CMA) contra la Guerra y la Explotación, que se celebrará en Argel los días 8, 9 y 10 del próximo diciembre.

El eco que ese llamamiento encuentra entre militantes que ocupan importantes responsabilidades políticas o sindicales en el movimiento obrero y antiimperialista, y que participan directamente en los combates de resistencia, expresa también a su manera, la complejidad de la situación actual en todos los países, pero también la unidad de los problemas.

Nunca han sido tan grandes en todos los continentes la ofensiva de destrucción de las conquistas obreras y democráticas, de dislocación de los estados nacionales mismos, las guerras en curso, los riesgos de que arda el mundo entero, como muestran las amenazas de Trump en las últimas semanas contra Venezuela y Corea del Norte.

La CMA adquirirá, pues, un significado especial porque las luchas de resistencia entabladas en todos los continentes requieren más que nunca la discusión para sacar de ellas unas primeras conclusiones, intercambiar nuestras experiencias, discutir vías y medios para superar los obstáculos que encontramos, hacer converger todas estas discusiones para ayudar a los trabajadores y los pueblos, sin pretender sustituir a ningún partido, sindicato, asociación o agrupamiento ni competir con ellos: ese es el marco fijado por el llamamiento a la 9ª CMA.

La coordinadora del AIT ha analizado la situación, en primer lugar la ofensiva contra la nación venezolana, sometida ya de hecho a un bloqueo económico y ahora amenazada de intervención militar. La coalición imperialista agrupada detrás de Trump y de los Estados Unidos no quiere aceptar que el pueblo venezolano, con el voto de más de 8 millones de ciudadanos para elegir una asamblea constituyente, decida su destino, defienda su soberanía, sus conquistas sociales y la redistribución de los ingresos del petróleo a la población.

Más allá de Venezuela, todos los países latinoamericanos están en el punto de mira. En primer lugar en el Brasil, el golpista Temer, respaldado por Trump y por los mercados financieros, pero pendiente de un hilo, apoya a Trump en su política de agresión contra la nación venezolana, mientras que él mismo pretende ir hasta el final en las contrarreformas liquidando el código laboral y las pensiones, y generalizando las privatizaciones a todas las áreas. La Coordinadora del AIT saluda la resistencia del movimiento obrero brasileño que lucha por la retirada de los planes asesinos de Temer y por echarle.

Esa ofensiva se desarrolla en todas partes, en nombre de “rebajar el coste del trabajo”, buscando acabar con las conquistas logradas con décadas de luchas de clases. El más reciente es el intento del gobierno francés de romper el Código Laboral, en el marco de las mismas orientaciones que la Unión Europea promueve ya sea en Alemania, el Reino Unido o el Estado español, cuyas consecuencias son dramáticas.

En África, la onda de choque que siguió a la agresión imperialista en Libia continúa extendiéndose, afectando y amenazando ahora a toda el África subsahariana, cuyos estados están amenazados de dislocación pura y simple, mientras que las intervenciones imperialistas no tienen otro objetivo que garantizar el saqueo de las riquezas multiplicando las bases militares extranjeras. El FMI pretende someter a los pueblos a nuevos planes de ajuste, condenándoles a políticas que tienen consecuencias bárbaras. La resistencia de los jóvenes, de la clase obrera y de la población se expresa a través de huelgas y manifestaciones.

En el Oriente Medio, la resistencia del pueblo palestino no capitula, a pesar de todos los obstáculos, de la feroz represión y el caos generalizado en toda la región.

Creemos que la 9ª CMA del AIT puede ser un punto de apoyo decisivo para ayudar a los trabajadores y los pueblos que se niegan a aceptar esta política reaccionaria y se movilizan contra ella.

Tanto más cuanto qué en todas partes los pueblos están confrontados a los brutales ataques y a la impugnación de sus derechos y sus conquistas (en particular mediante una precarización generalizada de la sociedad y el ataque directo o solapado al derecho de huelga), que muy a menudo son llevados a cabo con el consentimiento de los que supuestamente representan sus intereses.

Los problemas y dificultades que plantea esa resistencia se expresan en el seno mismo de las organizaciones obreras y democráticas, lo que a veces llega a provocar crisis, el hundimiento o la disgregación de organizaciones, partidos o sindicatos en los que tradicionalmente habían confiado los trabajadores y los pueblos.

A falta de puntos de apoyo organizados, estas situaciones pueden conducir, a pesar de importantes movilizaciones, a las peores aventuras de dislocación o a “soluciones” de triste memoria, dando rienda suelta al corporativismo, al comunitarismo, al racismo… como muestran ya las horribles imágenes de masacres y de los millones de “migrantes” arrojados al mar.

Estamos convencidos de que la independencia del movimiento obrero respecto de la patronal, los estados, las instituciones internacionales; su acción y su organización en su propio plano, son la clave de la solución para los trabajadores, los pueblos y las naciones.

En este marco os proponemos discutir en la 9ª CMA sobre las formas y medios de organizar la defensa y la reconquista de los derechos y conquistas de los trabajadores, de las trabajadoras y de la juventud, consignados en las legislaciones laborales; sobre los derechos a la Salud amenazados de destrucción; sobre la lucha contra la privatización; sobre la defensa de las libertades democráticas; sobre la defensa de la soberanía de los pueblos y de las naciones y del derecho de autodeterminación.

Más allá de las legítimas diferencias o desacuerdos, de los enfoques particulares, de las circunstancias de cada uno, de las experiencias vividas o los agrupamientos efectuados, ¿cómo podemos agruparnos, unirnos para resistir, para construir o reconstruir? Sin que nadie se crea depositario de soluciones o verdades inmutables que bastaría aplicar, teniendo cada cual plena libertad para expresarse como le parezca conveniente.

Tanto más cuanto que en todo el mundo, todos los gobiernos están extremadamente fragilizados, como muestran muchos resultados electorales en los que predominan las abstenciones o la negativa a votar. Y como en otros casos en que se utiliza el voto para castigar claramente a los gobiernos y sus partidos.

Os llamamos a constituir, a reforzar las delegaciones de cada país a la 9ª CMA contra la guerra y la explotación. En ella pondremos en práctica nuestra divisa histórica: “La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos”.


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