¿Derogar o «retocar» las reformas laborales?

25 septiembre, 2018 en Edición Impresa, Movimiento Obrero

Por: Luis González

La aspiración del movimiento obrero es derogar las dos reformas laborales, es decir, la de Zapatero y la de Rajoy. Y, a en última instancia, recuperar todos los derechos recogidos en primer Estatuto de los Trabajadores, arrasados por las múltiples contrarreformas.

Bajo el gobierno Rajoy, tanto los sindicatos como el PSOE y Unidos Podemos compartían ese objetivo. Pero, paradójicamente, con el PSOE en el gobierno, parecen haber cambiado de opinión y “moderar” sus aspiraciones.

El gobierno se escuda en la “aritmética parlamentaria”, mientras los dirigentes sindicales mantienen, sobre el papel, las exigencias de derogación, pero descartan convertir esas exigencias en movilización. Pero, precisamente, la lucha de los pensionistas ha demostrado que, con la movilización unida, se pueden conseguir reivindicaciones que la tan cacareada aritmética descartaría.

El gobierno propone cambios parciales

La reforma Laboral de Rajoy era una de las normas más criticadas por el PSOE desde la oposición. Pero ahora, tanto Pedro Sánchez como la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, se han apresurado a bajar las expectativas de derogación. La ministra dice que no puede echar abajo toda la reforma laboral porque no tiene los diputados necesarios. “Tenemos que ser conscientes de que la aritmética parlamentaria es la que es”. Ahora propone buscar “cambios parciales” a través de acuerdos “sociales y políticos”. El cambio profundo en esa norma, tan criticada por el PSOE desde la oposición, queda aplazado.

Entretanto, la ministra ha dicho que “hay puntos en los que sí podríamos llegar a un consenso social y político. Podríamos trabajar en acuerdos importantes en materia de convenios”. El problema es que las Patronales ya han dicho que no están por la labor. Garamendi, presidente de Cepyme, ironizaba sobre el tema. “En España siempre ha habido reformas laborales, ha habido 55”.

La propuesta del gobierno pasaría por mantener la ultraactividad de los convenios mientras duren las negociaciones de su renovación, y por recuperar la prioridad del convenio sectorial sobre el de empresa en algunos aspectos, pero no en todos. Otras cuestiones, como el abaratamiento del despido, la flexibilidad de un 10% en la jornada o la polivalencia de funciones dentro del mismo grupo profesional, o la recuperación completa de la utraactividad, deberán esperar para la próxima legislatura, en el mejor de los casos.

Los sindicatos vacilan

En este mes de agosto, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha vuelto a recordar que la organización sindical no renuncia a su objetivo de lograr la derogación de las reformas laborales y ha pedido al Gobierno que “aborde los problemas y ponga soluciones”.

En una entrevista en Onda Cero, Álvarez reconocía que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue “bastante claro” al reconocer la complejidad de derogar la reforma laboral al completo por la coyuntura parlamentaria, pero añadía que el sindicato no renuncia al objetivo de la derogación.

Álvarez ha subrayado que hay que cambiar las dos últimas reformas laborales por nuevas leyes que “actualicen la legislación española y definan un modelo productivo de país”.

El líder de UGT ha remarcado que el Gobierno tiene que ser “consciente” de que en España “hace mucho tiempo que hay mucha gente que lo pasa muy mal”, por lo que ha advertido de que trabajarán para evitar que se entre en “una dinámica de tanteo” ante el Parlamento “complejo” que hay actualmente.

Sobre las declaraciones de la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, en las que apostaba por cumplir el 50% de los objetivos del PSOE en el Gobierno, Álvarez ha dicho que en UGT quieren que se cumpla “todo” para llegar a “la parte sustancial que necesitan los trabajadores”, siendo el empleo lo prioritario.

Por su parte, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha declarado que, si el Gobierno de Pedro Sánchez no puede derogar la reforma laboral, debe, “derribar sus aspectos principales”. “Para nosotros la conformidad sería eliminar o modificar esos aspectos principales de la reforma laboral. Son cuestiones que debemos abordar porque estamos en tasas de precariedad, temporalidad y parcialidad altísimas. Nosotros no vamos a renunciar a ninguna de estas piezas”, advierte. Pero Sordo ha añadido que, si como dice el Gobierno, no hay una mayoría política para derogar la reforma laboral, se debe hablar “de estas seis u ocho cosas que hay que derribar”

Sordo ha añadido que “Esperamos que el Ejecutivo cumpla el papel que le toca en caso de que CEOE y Cepyme se nieguen a abordar cambios en profundidad en la legislación laboral”.


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