¡Defensa de la nación venezolana amenazada!

18 septiembre, 2018 en Actualidad política, Internacional

Durante todo el mes de agosto se han multiplicado los rumores de una intervención militar en Venezuela. No han cesado las amenazas de la administración Trump contra Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. Amenazas que no se limitaban a las palabras, sino que iban acompañadas de medidas cada vez más duras de bloqueo económico. Recordemos que, bajo la presidencia de Obama, Venezuela fue declarada un peligro para la seguridad interior de los Estados Unidos. Trump comenzó a congelar los haberes de PDVSA, la gran empresa nacional del petróleo, que tiene toda una red de refinería y distribución en Estados Unidos. Este país, junto con los gobiernos latinoamericanos más sometidos a los dictados estadounidenses, como el peruano, el colombiano o el del golpista brasileño Temer , han instaurado un dispositivo económico y militar de asedio.

Corresponsal – 10 de septiembre de 2018

La crisis económica que sufre el país, producto en buena parte del embargo real, ha provocado el éxodo de cientos de miles de ciudadanos venezolanos hacia los países vecinos, en especial Colombia, Brasil y Perú. Éxodo ampliamente magnificado e impulsado por una campaña internacional de la que todos los medios occidentales se han hecho eco.

El gobierno venezolano, claramente desbordado, ha reconocido seiscientos mil emigrantes, y a finales de agosto puso en marcha una contraofensiva política y económica para detener este exilio masivo.

El objetivo declarado del portavoz de la Casa Blanca era organizar, a partir de la frontera colombiana, una intervención militar “humanitaria”. Recordemos que a en lo que llevamos de siglo, se han instalado una docena larga de bases militares norteamericanas en nombre de la lucha contra la droga[1]. En las últimas semanas se ha completado este dispositivo con la operación militar del ejército brasileño en el Estado de Roraima, en el norte de Brasil, donde se encuentran cerca de cincuenta mil venezolanos exiliados. A ello se añaden otros dispositivos económicos y militares en los países limítrofes.

La respuesta del gobierno de Nicolás Maduro

A mediados de agosto, el gobierno de Nicolás Maduro lanzó un llamamiento, “¡Vuelta a la patria!”. Y aun cuando, a fecha de hoy, solo unos miles de venezolanos han vuelto al país, esto ha tenido un gran impacto político al animar a la mayoría de los trabajadores y el pueblo venezolanos en su resistencia a la amenaza extranjera. Paralelamente, el gobierno de Nicolás Maduro lanzó el 20 de agosto un “Programa de recuperación económica, crecimiento y prosperidad”. Maduro ha intentado retomar la iniciativa en el terreno económico para hacer frente al bloqueo impuesto a la economía venezolana. No son frases. Hay que entender, que a día de hoy, Venezuela produce 1,5 millones de barriles de petróleo diarios. Es decir, la mitad de lo que producía hace unos años. Ahora bien, la exportación de petróleo y de sus productos derivados es la principal fuente de ingresos del Estado venezolano. El bloqueo técnico impuesto ha dificultado las actividades de extracción. Paralelamente, los grandes empresarios, que controlan las cadenas de distribución alimentaria, tales como La Polar, controlan también el 80% de los supermercados de distribución alimentaria. Los propietarios de La Polar, como la familia Mendoza, instalada en Miami, organizan la penuria.

En el programa propuesto por el gobierno, se pone en el centro y en primer lugar el aumento del salario mínimo, estableciendo una nueva moneda, el petro, ajustada al precio del petróleo.

Al mismo tiempo, este programa intenta facilitar la inversión de capitales extranjeros, concediendo incluso la prospección de yacimientos en el Orinoco, donde según parece se encuentra el mayor yacimiento petrolífero mundial.

Pero la oligarquía venezolana, dirigida desde Estados Unidos, ha lanzado un boicot a todos los niveles contra el programa, principalmente negándose a respetar los precios fijados a los cincuenta productos básicos de primera necesidad.

“Congreso constituyente de la clase obrera”

La Central Obrera Bolivariana Socialista de los Trabajadores de las Ciudades y del Campo ha iniciado, el 4 de septiembre, el debate por un congreso de los trabajadores, con conferencias y asambleas en todas las ciudades del país entre el lunes 10 de septiembre y el sábado 15 de septiembre. El objetivo de este congreso es “reunir, organizar, unificar bajo una sola dirección todas las fuerzas de la clase obrera venezolana, con el objetivo del renacimiento económico y político de la revolución bolivariana en el marco del programa de recuperación económica”. Evidentemente, el gobierno intenta unir a la clase obrera en torno a su programa insistiendo en los aspectos que afectan directamente los intereses inmediatos de los trabajadores. Continuará…

[1] Se trata del Plan Colombia. “Los resultados” de la lucha contra la droga están ahí: según las cifras oficiales de la DEA, departamento antidrogas estadounidense, la producción de cocaína se ha disparado. En 2007, Colombia produjo el 66% de la cocaína mundial.


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