Venezuela en la recta final de las elecciones presidenciales

Por: Alberto Salcedo (Maracaibo, 8 de mayo de 2018)

Venezuela transita hacia la recta final de las elecciones presidenciales, en un escenario políticamente firme pero acosado por factores externos e internos. Los comicios del 20 de mayo serán determinantes, como lo fueron todas las presidenciales en diecinueve años de gobierno, pero también deberán marcar la continuidad mediante un ataque firme a la raíz de la crisis económica, reflejo del modelo de la economía rentista dependiente del capital internacional.

Desde exterior el imperialismo y sus aliados arremeten contra la institucionalidad democrática que la nación se ha dado, el Parlamento Europeo pide la suspensión de las elecciones, en la misma línea que el fracasado Grupo de Lima. El 14 de mayo condenarán el sistema democrático.

Los EEUU se mueven en la eventualidad de una intervención militar, nunca había sido tan propicia y Donald Trump no lo excluye, Los pretextos son varios: una intervención para restablecer la democracia, contra un Estado fallido, y una humanitaria. Esta última es alimentada por toda una serie de ONG ligadas al Departamento de Estado y acompañada por el gobierno de facto brasileño. Ordenó un despliegue militar en la frontera con Venezuela, mientras Colombia, decidió construir campamentos para refugiados en las ciudades fronterizas. Washington alienta, asimismo los esfuerzos del Grupo de Lima y la Unión Europea para que brinden ayuda humanitaria a Venezuela. Pero la ofensiva diplomática en la OEA carece por el momento de la fuerza necesaria para forzar una medida de este tipo por los canales institucionales convencionales. No obstante independientemente de los resultados, no cesará la intensificación del cerco y asfixia contra el país con el claro fin de capitalizar una ruptura interna en el mediano y largo plazo.

Por otra parte en lo interno: ha transcurrido un año en que el presidente Nicolás Maduro hizo la convocatoria que logró una victoria política, la Asamblea Nacional Constituyente fue la llave de la ofensiva de los siguientes triunfos electorales a favor del chavismo. Ese mismo día Maduro habló de la necesaria victoria para derrotar la especulación y la guerra económica sobre los precios, esa que, afirmó, atraería una amplia participación del pueblo trabajador en la Constituyente. Hoy, la situación económica en cambio ha seguido en retroceso. La escalada inflacionaria continúa causando estragos en los trabajadores, campesinos, empleados del Estado, trabajadores por cuenta propia, amas de casa, clases medias. La remarcación diaria de los precios se convirtió en la mayor preocupación de los trabajadores. La especulación y desabastecimiento continúan, así como la poca disponibilidad de efectivo en las calles. Las mafias para el contrabando de alimentos, reventa de todo tipo de productos, insumos, medicinas e incluso dinero en efectivo, se esparcen por todo el territorio nacional.

Golpe a los operadores de la guerra financiera

A pesar de las medias de aumento de los salarios mínimos, subsidios y trasferencias directas, como la recién inaugurada política de asistencia financiera, expresada en sumas de dinero en forma de bonos familiares, temáticos y festivos (bono de niño Jesús, Carnaval, Mujer, entre otros) y, por otro lado se encuentran los subsidios indirectos, dirigidos a los distintos sectores públicos como la electricidad, el agua, el aseo, la telefonía fija, el internet, la gasolina, solo por mencionar algunos. Los últimos anuncios por parte del vicepresidente ejecutivo Tareck El Aissami y el fiscal general Tarek William Saab, en torno a la Operación Manos de Papel, que consiste en investigar y llevar a la justicia a los operadores de la guerra financiera en curso contra Venezuela, así como desmontar su infraestructura, forman parte del expediente recopilado que apunta a la banca, en particular a Banesco, propiedad de Carlos Escotet, y que ha sido internevenido. Esta acción del gobierno bolivariano es un claro mensaje de autoridad política interna frente al enloquecimiento en todas las esferas de la economía, mediante la distorsión deliberada e irregular de las tasas de cambio bolívar-dólar y el contrabando de papel moneda, procesos de desestabilización gestionados por operadores del gran capital venezolano y transnacional.

Mientras tanto el gobierno sigue desbordado por la hiperinflación y por ataques cambiarios especulativos y eso genera una situación desesperante en los trabajadores que son menos favorecidas en el reparto de la riqueza. Desde el chavismo se grita desesperadamente por medidas que no llegan y las que se toman no logran detener la hiperinflación. Tarea urgente, no solo porque pulveriza el salario real, si no que también contrae la producción nacional, estimula el acaparamiento por las expectativas de aumentos de precios, alimenta el contrabando de extracción y hace insuficiente el presupuesto público

Defender las conquistas. Luchar por la que faltan

¿Por qué, en medio de una crisis económica y política tan profunda, cuando los trabajadores y sectores populares están pasando por inmensas dificultades, miles de personas se movilizan y participan en los multitudinarios actos electorales? La respuesta viene de Henri Hernández. “Si una clase que obtuvo beneficios a lo largo de ese proceso revolucionario, fue el sector de los trabajadores. Se creó un sistema de jubilación universal, reducción de la jornada de trabajo, se han ampliado los beneficios sociales en la constitución y la lottt”

Es indudable que el chavismo tendrá una participación significativa en las elecciones, por encima de los candidatos opositores, garantizando la reelección de Nicolás Maduro mientras la oposición se desmorona como resultado de su fragmentación e incapacidad política.

El presidente Maduro el primero de mayo en la movilización de los trabajadores, y en los actos electorales subsiguientes a pedido ayuda al pueblo trabajador. De alguna manera trata de apoyarse en los trabajadores frentes sectores interno del Gobierno. Hoy la discusión en el país se centra esencialmente en torno a las medidas a asumir para la efectiva recuperación de la economía nacional. Son discusiones que se dan también entre los trabajadores a través de las redes sociales y en la calle, centro de trabajo y en la opinión pública, marcando el debate electoral.

Para nosotros la única forma de consolidar lo avanzado es avanzando, la mejor defensa es contraatacar. No puede haber tregua con esta burguesía parasitaria. El papel de la banca en la guerra financiera, con la intervención de Banesco debe abrir el camino a la nacionalización de la banca y todo el sistema financiero. El acaparamiento y el   desabastecimiento se combate con la nacionalización del comercio exterior. El control de precios, al menos de los productos básicos, el control obrero y popular de la cadena productiva, la expropiación de los especuladores, la estabilización del tipo de cambio mediante el control estricto de la asignación de divisas, el régimen tributario progresivo que recaiga, sobre todo, en el gran capital, la especulación y el consumo suntuario. Además de combatir seriamente la evasión fiscal, la eliminación del subsidio a la gasolina, reservándolo al transporte público de los trabajadores, la defensa de las empresas estatales y la gestión bajo control obrero, campesino y popular, el combate severo contra la corrupción y la burocratización.


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