Presupuestos del Estado y la situación en Cataluña

9 abril, 2018 en Edición Impresa, Editorial

Desesperado el gobierno Rajoy intenta, desde hace semanas, que las Cortes aprueben unos presupuestos que por el momento no contentan a nadie. El Consejo de Ministros extraordinario del 27 de marzo adoptó un proyecto al respecto con seis meses de retraso.

Presupuesto en el marco del supuesto “equilibrio” presupuestario exigido por el capital financiero y sus instituciones: el FMI, la UE y el Banco Central Europeo. Proyecto que detrás de una mínima subida a los funcionarios –que no compensa los recortes pasados– y un ligero aumento de las pensiones mínimas –lejos de la exigencia de la mayoría social– continúa con los recortes sociales, disminuyendo el gasto en educación, en inversiones públicas, y aumentando el gasto en Defensa y orden público.

Y todo ello dejando en barbecho la financiación autonómica, fuente de desajustes, conflictos y agravios comparativos, como sucede con el nuevo “regalo” de 1.400 millones de euros a la Comuni­dad Autónoma Vasca.

Sin embargo, estos ajustes no pueden ocultar los problemas de fondo, no hay ninguna respuesta a las reivindicaciones de los trabajadores, que exigiría la derogación de las contrarreformas laborales del 2011 y 2013 dictadas con la excusa de la crisis, y en particular el enfrentamiento del Estado con la mayoría del pueblo catalán.

El disloque de los jueces, espoleados por la Casa Real y la prensa afín, hace chirriar los frágiles equilibrios de la “exitosa” –según los escribanos del régimen– “transición española”. La hace chirriar en España y a escala internacional.

Los gobiernos europeos, el alemán en cabeza, detrás de su apoyo formal a Rajoy, no pueden ocultar la preocupación ante un Rajoy que es incapaz de entrever la más mínima salida política, y de promover una reforma de la judicatura (no es casual que el ministro de Justicia, el señor  Rafael Cata­lá, declarara que él no estaba al corriente de los autos del juez Pablo Llarena), juez por otro lado intimo amigo de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría.

La reacción de una buena parte del pueblo catalán no se ha hecho esperar .Y los sindicatos UGT y CCOO en Cataluña llaman, conjuntamente con organizaciones nacionalistas y democráticas, a una gran manifestación en Barcelona, por la libertad de los presos, el día 15, trasladando al 14 la manifestación por las pensiones. Esta decisión de la UGT de Cataluña se apoya en una declaración de la Ejecutiva Confederal de la UGT, ante la ofensiva de una serie de sindicatos –espoleados por la reacción promonárquica– que pretendían condenar a la UGT de Cataluña. El día 14 más de 30 colectivos y asociaciones llaman en Madrid a una marcha al respecto. Iniciativas de este tipo se desarrollan por todo el país.

La convicción de que “no es un problema catalán sino que afecta a todos los trabajadores y a los pueblos” se abre paso. Y ello a pesar de la subordinación monárquica de la actual dirección del PSOE.

Los presupuestos no van a resolver la cuestión catalana, y no solo por la falta de inversiones consistentes, sino porque son la negación de toda soberanía de los pueblos. El esquema es claro: El gobierno de la monarquía decide, y los gobiernos autonómicos aplican.

Y esta contradicción insuperable en este régimen lleva incluso al PNV, temeroso del pueblo al que pretende representar, a que no pueda votar los presupuestos con la vigencia del 155 en Cataluña. Claro está, también juega lo de “las barbas de tu vecino…”.

Estamos en la zona límite. Este régimen monárquico solo cuenta con la fuerza, la justicia franquista y la servidumbre de lideres capaces de cambiar de chaqueta sin problemas.

Pero lo que bulle en el interior de las más amplias masas, de todos los pueblos, es el llamado a la revuelta contra un régimen garante de privilegios, sinecuras, corruptelas y beneficios del capital financiero.

Sí, hay que acabar con este régimen. Allanar el camino a la democracia, o sea a la Republica, es lo que puede aunar todas las cuestiones pendientes no satisfechas, de los trabajadores, de las mujeres y de los pueblos. De entrada del pueblo catalán, en vanguardia de la lucha por la República.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *